INFLUENCIA LEGÍTIMA

Medios de comunicación privados y elecciones

Los cuatro principios básicos

Esta noche, a las 21 horas, va a tener lugar, organizado por la Academia de la Televisión, el único debate durante esta campaña electoral entre los cuatro líderes de las cuatro principales fuerzas políticas en España. Con esta ocasión, resulta conveniente recordar las reglas básicas a las que están sometidos los medios de comunicación durante el periodo electoral. En particular nos vamos a entrar en los medios de comunicación de titularidad privada.

Sin perjuicio de otras normas como las referidas a la publicidad electoral, el precepto básico en esta cuestión es el artículo 66 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Este contempla cuatro principios básicos que se han de respetar: pluralismo, igualdad, proporcionalidad y neutralidad informativa. En concreto el referido precepto, en su apartado 2, dice: “Durante el periodo electoral las emisoras de titularidad privada deberán respetar los principios de pluralismo e igualdad. Asimismo, en dicho periodo, las televisiones privadas deberán respetar también los principios de proporcionalidad y neutralidad informativa en los debates y entrevistas electorales así como en la información relativa a la campaña electoral de acuerdo a las Instrucciones que, a tal efecto, elabore la Junta Electoral competente”. Cabe mencionar que este apartado fue introducido en una reforma en el año 2011, en gran medida como consecuencia de la reforma de la Ley General de la Comunicación Audiovisual que generalizó la televisión digital.

  • Primera regla: el tratamiento de los medios de comunicación públicos y de los medios de comunicación privados ha de estar diferenciado, por cuanto el mandato de proporcionalidad y neutralidad informativa debe cohonestarse con el derecho a la libertad de expresión y difusión de ideas y opiniones y el derecho a comunicar y recibir libremente información veraz (art. 20 de la Constitución), así como con la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado (art. 38 de la Constitución).
  • Segunda regla: se diferencia a las radios y a las televisiones. Así, los órganos de dirección de ambos deben garantizar el respeto a los principios de pluralismo e igualdad. Por su parte las televisiones privadas, durante el periodo electoral, deberán respetar también los principios de proporcionalidad y neutralidad informativa en los debates y entrevistas electorales, así como en la información relativa a la campaña electoral que decidan realizar.
  • Tercera regla: el principio de proporcionalidad es la clave. La Instrucción 4/2011, de 24 de marzo, de la Junta Electoral Central, nos dice que se entiende este principio en el sentido de que se deberá atender preferentemente a los resultados obtenidos por cada formación política en las últimas elecciones equivalentes, sin que dicho criterio impida proporcionar otra información sobre aquellas candidaturas que no se presentaron o no obtuvieron representación en las últimas elecciones, si bien es cierto que estas no podrán recibir una cobertura informativa mayor que las formaciones políticas que obtuvieron representación en las últimas elecciones.
  • Cuarta regla: corresponde a los órganos de dirección de las televisiones privadas decidir libremente sobre la oportunidad de organizar o difundir entrevistas o debates electorales, pero de hacerlo deberán tener particularmente en cuenta los resultados obtenidos por cada formación política en las últimas elecciones equivalentes. Ahora bien, en caso de que un medio decida emitir un debate entre los dos candidatos que obtuvieron mayor número de votos en las últimas elecciones equivalentes, deberá emitir otros debates bilaterales o plurilaterales, o proporcionar información compensatoria suficiente sobre los demás candidatos que también hayan conseguido representación en las últimas elecciones equivalentes.

 

Os recomendamos también el análisis que David Córdova, socio de Vinces ha realizado sobre el Debate A 4 del pasado 13 de junio con el que arrancaba la campaña electoral.

Fechas ante unas nuevas Elecciones Generales #26J

El 2 de marzo empiezan a correr los tiempos constitucionales

Y si hay nuevas elecciones… ¿Cuál sería el calendario? El pasado miércoles 2 de marzo tuvo lugar la primera votación de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno. Al margen de las consideraciones políticas, esa fecha supone el punto de partida para que comiencen a correr los tiempos constitucionales y, en su caso, electorales.

Esa fecha conlleva en primer lugar la determinación de la fecha límite para que se pueda investir al Presidente del Gobierno. En virtud de lo previsto en el artículo 99.5 de la Constitución, si el lunes 2 de mayo el Congreso de los Diputados no ha otorgado su confianza a ningún candidato, el Rey disolverá ambas Cámaras (sí, el Senado también) y convocará nuevas elecciones. A diferencia de los decretos de convocatoria de las elecciones tradicionales, que van acompañados del refrendo del Presidente del Gobierno, en este caso, en virtud de la citada disposición constitucional, iría con el refrendo del Presidente del Congreso.

La publicación de la convocatoria tendrá lugar el martes 3 de mayo y a partir de ahí entran en aplicación las previsiones de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral (LOREG). En virtud de la misma, las nuevas candidaturas que se presenten a ambas Cámaras deberán presentarse entre el 18 y el 23 de mayo (art. 45 LOREG) y se publicarán en el Boletín Oficial del Estado el 25 de mayo (art. 47 LOREG).

Lógicamente España volverá a vivir una campaña electoral, es decir, el conjunto de actividades licitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios. Desde el punto de vista temporal, la campaña tendrá lugar entre las cero horas del viernes 10 de junio y las veinticuatro horas del viernes 24 de junio (art. 51 LOREG).

Sí, también contaremos con un más que previsible aluvión de encuestas electorales, aunque estas podrán hacerse públicas solamente hasta el lunes 20 de junio (art. 69 LOREG). A partir de ese momento solamente podremos disponer de las encuestas que nos faciliten los medios de comunicación…desde Andorra.

Llegará el día que la legislación nos regala para que pensemos nuestro voto: la jornada de reflexión, que tendrá lugar el sábado 25 de junio y entre las 9 y las 20 horas del domingo 26 de junio, tendrá lugar una nueva votación.

Así, el día 19 de julio de 2016 tendrán lugar a las 10 de la mañana las sesiones constitutivas del Congreso de los Diputados y del Senado. En esas sesiones se elegirán a los miembros de las Mesas de ambas cámaras, incluyendo sus respectivos presidentes.

Posteriormente tendrá lugar la ronda de consultas de S.M. El Rey con los representantes de los diferentes Grupos Políticos y, en su caso, investidura del nuevo Presidente del Gobierno.

Fechas ante unas posibles elecciones

Te contamos cómo es una sesión de investidura

El debate, la votación, los plazos…

A día de hoy se tiene conocimiento de que, tras una segunda ronda de consultas con los grupos políticos con representación parlamentaria, S.M. El Rey ha propuesto, a través del Presidente del Congreso de los Diputados, un candidato a la Presidencia del Gobierno. En concreto a Pedro Sánchez, Secretario General del Partido Socialista Obrero Español y cabeza de lista de esta formación en Madrid. En los medios de comunicación, y en uso de la potestad que le otorga el Reglamento del Congreso en su artículo 170, el Presidente del Congreso ha anunciado la convocatoria de la sesión plenaria en la que tendrá lugar el debate de investidura para el próximo martes 1 de marzo.

¿Y cómo discurre la sesión de investidura? Siguiendo lo previsto en el artículo 171 del Reglamento del Congreso, comienza formalmente con la lectura por la Secretaria Primera del Congreso (en este caso la Sra. Sánchez-Camacho, del Partido Popular) de la propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno. A continuación interviene, sin límite de tiempo, el candidato a la Presidencia del Gobierno para exponer el programa político del Gobierno que pretende formar y solicitar la confianza de la Cámara. Tras un tiempo de interrupción que determina el Presidente del Congreso, intervienen los representantes de los Grupos parlamentarios, de mayor a menor, por un tiempo de treinta minutos cada uno, sin perjuicio de que suele ser práctica habitual que cuando un Grupo parlamentario está compuesto por representantes de diferentes fuerzas políticas, caso por ejemplo del Grupo Mixto, se dividan el tiempo de que disponen. También es práctica habitual que el último Grupo parlamentario en intervenir en el debate es aquel al que pertenece el propio candidato.

El Reglamento, a su vez, dispone que el candidato a Presidente del Gobierno puede ir respondiendo a cada Grupo parlamentario –que es la práctica habitual– o bien puede hacerlo globalmente al final. También están previstos los turnos de réplica por parte de los Grupos parlamentarios, y de dúplica por parte del candidato presidenciable. E incluso, cabe añadir que, dentro de los usos y costumbres parlamentarios, no es infrecuente que se conceda un tercer turno a cada Grupo parlamentario y la consiguiente posibilidad de respuesta por parte del candidato a Presidente del Gobierno. En definitiva, nos encontramos con una sesión que suele prolongarse en el tiempo. A título de ejemplo, en la última ocasión, en diciembre de 2011, la sesión comenzó a las doce de la mañana, se interrumpió al mediodía, continúo a las cuatro de la tarde, se interrumpió de nuevo pasadas las diez de la noche, se retomó al día siguiente a las nueve de la mañana y concluyó el debate pasadas las doce de la mañana.

Y cuando termina el debate, ¿cómo se vota? El sistema de votación es público por llamamiento. Este sistema supone que los Secretarios de la Mesa del Congreso van llamando a los Diputados por orden alfabético (con la excepción de los miembros del Gobierno en funciones que sean Diputados y los miembros de la Mesa del Congreso, que votan al final) y estos responden desde sus escaños “sí”, “no” o “abstención”. Si el candidato del Partido Socialista obtiene el día 2 de marzo 176 votos a favor (la mayoría absoluta del Congreso) se entenderá otorgada la confianza de la Cámara.

¿Y qué ocurre si el miércoles 2 de marzo Pedro Sánchez no consigue 176 votos a favor? Entonces se llevaría a cabo una nueva votación, en principio prevista para el sábado 5 de marzo, con una importante diferencia: bastaría la mayoría simple. ¿Qué es la mayoría simple? Muy sencillo: que haya más síes que noes.

¿Y sí tampoco el sábado 5 de marzo obtiene la mayoría simple? Entonces cabrá la posibilidad de que se realicen nuevas sesiones de investidura –del mismo o de distinto candidato en función de las consultas– con el mismo procedimiento. ¿Hasta cuándo? El límite sería el lunes 2 de mayo. Si ese día ningún candidato ha obtenido la confianza del Congreso de los Diputados, el Presidente del Congreso sometería a la firma del Rey el Decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de elecciones, y lo comunicaría al Presidente del Senado. Entonces, y con base en la normativa electoral, tendríamos nuevas elecciones el domingo 26 de junio….