INFLUENCIA LEGÍTIMA

La Transparencia del Nuevo Poder

Nuevas formas de poder están llegando a los escenarios políticos y sociales

El poder está cambiando. Frente al poder tradicional o antiguo, están emergiendo unas nuevas formas de poder. El poder antiguo se afianza en la propiedad, el control, el intercambio útil y la jerarquía. El nuevo poder se caracteriza por la participación, la transparencia, la co-creación, el compartir sin esperar nada a cambio, la horizontalidad, etc. Esto no quiere decir que las nuevas formas de poder vayan a sustituir a las antiguas. Quiere decir que las organizaciones y los gobiernos tienen que desarrollar y abrirse a nuevos modelos de participación que convivan con los más arraigados y tradicionales. Esta reflexión la lleva a cabo de manera brillante Jeremy Heimans, el fundador de Avaaz y de Purpose, en su artículo ‘Understanding New Power’.

En el caso español, el escenario político se ha fragmentado con la irrupción de los nuevos partidos. Las últimas elecciones municipales y autonómicas han conducido a nuevos parlamentos fragmentados, donde la aritmética parlamentaria exige una gobernanza a través de pactos de gobierno. Ejemplos como el de Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona son los mejores exponentes políticos de las nuevas formas de poder. Con absoluta certeza, el nuevo Congreso resultante tras las elecciones del 20 de diciembreserá un congreso fraccionado, hasta tal punto que algunos analistas y expertos temen una situación de verdadera ingobernabilidad.

Las nuevas formas de poder están llegando a los escenarios políticos y sociales con una fuerza y una velocidad vertiginosas

En contra de lo que pudiera pensarse, para el sector privado y la sociedad civil este nuevo entorno político resulta favorable. El famoso lema de “Divide y vencerás” de Julio César y Napoleón cobra aquí nueva vida. La táctica parlamentaria se convierte en herramienta esencial para avanzar en marcos regulatorios favorables. Adicionalmente, la pluralidad de fuerzas políticas conduce a un escenario de competitividad sana (y por supuesto insana). Así lo expresó en un foro de transparencia y buen gobierno hace unos días el Embajador de Dinamarca en España, John Nielsen: “tenemos una cultura política basada en el consenso. Durante más de 98 años hemos tenido gobiernos de pactos y alianzas”. Según Nielsen, la pluralidad de partidos ejerce un contrapoder constante que ha propiciado una profundización de la democracia y una mayor transparencia frente al ciudadano.

Pero además de las nuevas formas de poder en el entorno político, vivimos un proceso deempoderamiento de la sociedad civil a través de la tecnología. Los ciudadanos ya no sólo consumen productos y disfrutan de servicios, sino que seleccionan aquellos que están más de acuerdo a sus valores. Aquellos productos asociados a temas vinculados a valores como la ética, la sostenibilidad y la transparencia gozan de mayor popularidad en el mercado. Un ejemplo paradigmático en España sería Ecoalf. En la línea opuesta, uno de los grandes talones de Aquiles de las empresas tecnológicas, que tanto han promovido los nuevos modelos de poder social y participativo, está siendo la opacidad en sus estructuras fiscales. Millones de ciudadanos europeos están comenzando a cuestionar la compra y el disfrute de sus productos y soluciones tecnológicas debido a esa opacidad.

Los ciudadanos ya no sólo consumen productos y disfrutan de servicios, sino que seleccionan aquellos que están más de acuerdo a sus valores

Ante este empoderamiento social, las empresas se ven obligadas a actuar, si bien no como Estados, sí desarrollando una actividad más sostenible, más comprometida con el entorno social y medioambiental. Como ejemplo de esta tendencia, es interesante que algunas empresas cotizadas estén vinculando el bonus de sus altos directivos a objetivos no sólo económicos, sino también éticos y de sostenibilidad.

En definitiva, las nuevas formas de poder, vinculadas a la transparencia y a la participación auguran a priori escenarios positivos para la sociedad en su  conjunto. Sin caer en un optimismo complaciente, sí que me parecía relevante compartir esta reflexión. Estaré muy abierta, sobre todo, al ‘feedback’ de los más pesimistas.

Lawrence Lessig ‘for President’

Un David para tumbar al Goliat del dinero en la política

(Publicado en Rincon de Transparencia, El Confidencial el 12.09.2015)

El profesor de Harvard y actual candidato a la Casa Blanca es un icono para los amantes del copyleft. Aspira a convertirse en el icono de los puristas del concepto original de democracia representativa.

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El profesor de Harvard y actual candidato a la Casa Blanca, Lawrence Lessig, es un icono para los amantes del copyleft. Ahora aspira a convertirse en el icono de los puristas del concepto original de democracia representativa. Para Lessig la gobernanza en Estados Unidos vive un proceso de degeneración por varios motivos, entre los que destaca como principal la forma en la que unas pocas familias financian a los dos principales partidos políticos del país. Muchos le califican de romántico, pero el aparentemente ingenuo académico no ha dudado en pasar a la acción. A principios de agosto sorprendió a sus seguidores y a las élites intelectuales del país con su propuesta de presentarse a candidato a la presidencia a la Casa Blanca con un único propósito: cambiar el sistema de financiación electoral. El lunes, Labor Day en Estados Unidos, logró el primer hito en su hoja de ruta hacia la Presidencia de levantar un millón de Euros a través de la plataforma online Kickstarter.

El personaje

El actual profesor de la Escuela de Derecho de Harvard, desarrolló una gran parte de su vida académica en Stanford, donde creó el Center for Internet and Society. Su defensa delcopyleft y de las llamadas licencias Creative Commons le convirtieron en la perfecta imagen de Internet. A lo largo de los últimos años su interés se ha desviado hacia un tema que considera de primera magnitud: cómo el dinero está pervirtiendo el sistema democrático norteamericano. El tema le llevó a escribir en 2011 un libro titulado Republic, Lost: How Money Corrupts Congress—and a Plan to Stop It (un pdf se puede descargar aquígracias, precisamente, a Creative Commons). Para Lessig ha llegado el momento de pasar de la historia y la teoría a la acción.

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El problema: El fenómeno del dinero en la política

De su manifiesto de hace unos días, Why I Want to Run que publicó el 11 de agosto en el Huffington Post, y que animo a leer, me quedo con este dato sorprendente: en julio, más de la mitad de la campaña electoral la habían financiado 400 familias norteamericanas. Lessig cita un artículo de los académicos Martin Giles and Benjamin I. Page “Elites, Interest Groups, and Average Citizens”
 donde ahondan en esta cuestión y en sus implicaciones, la principal es cómo un poder económico muy reducido canaliza toda la influencia en detrimento de la mayoría.

Este dato conecta con un episodio que se produjo pocos días después de su manifiesto en el primer debate televisado entre los candidatos republicanos donde Donald Trump dijo que el sistema estaba roto, “our system is broken“, y acusó a su contrincante Jeb Bush de ser una mera marioneta, “a puppet“, al servicio del poder económico de los llamados mega donantes “mega-donors”. En el mismo debate, Trump reconoció que financió a los Demócratas para comprar influencia. “When they call, I give,” dijo a los oyentes “And you know what? When I need something from themtwo years later, three years laterI call them. They are there for me.

Irónicamente, el otro candidato a presidente con el discurso más efectivo sobre la necesidad de reformar el sistema de financiación de partidos ha sido Trump

Irónicamente, el otro candidato a presidente que ha mantenido el discurso más efectivo sobre la necesidad de reformar el sistema de financiación de los partidos ha sido Trump. Es irónico porque ya se ve, Lessig y Trump están en las antípodas vivenciales e ideológicas, pero sin embargo comparten una misma agenda. Los dos denuncian la perversión del dinero en la política, y ambos gozan de una credibilidad que ninguno de sus contrincantes disfruta. Ninguno de los dos está sujeto a intereses privados: Lessig porque ha utilizado una de las vías más legítimas de financiación, desde un punto de vista democrático y social, que es levantar pequeñas donaciones a través de Internet y, Trump, sencillamente, porque es rico. Pero sus respectivas soluciones al problema son muy diferentes.

Su propuesta

Trump considera que tan solo deberían presentarse a Presidentes candidatos con el suficiente patrimonio como para poder gobernar con independencia. Es decir, tan sólo un candidato procedente de esas citadas 400 familias podría convertirse algún día en presidente de los Estados Unidos.

Lessig tiene una solución alternativa, una hoja de ruta,  que muchos (la mayoría) consideran ingenua e inviable. Así me lo expresaron varios norteamericanos con los que coincidí este fin de semana en un foro en Oxford. Para mi sorpresa, ni le conocían. “Elena, el 82 por ciento de los votantes norteamericanos ya tienen interiorizado que el sistema está pervertido y no consideran este hecho como algo digno de solución…It is just the way it is.

Pero su hoja de ruta vivió un hito real el pasado lunes, Labor Day en Estados Unidos, al superar el apoyo de un millón de Euros y los 8.700 donantes a través de la plataforma online Kickstarter.

El 82 por ciento de los votantes norteamericanos ya tienen interiorizado que el sistema está pervertido

Ahora que se confirma su candidatura (una candidatura de referéndum, como él la llama), Lessig aspira introducir en primera línea del debate electoral el tema de la necesidad de reformar el actual sistema de financiación política y lograr desarrollar una sociedad donde todos sus ciudadanos, con independencia de su poder adquisitivo, sean considerados iguales. De nuevo, irónicamente, Lessig considera que sus colegas Demócratas no le están ayudando a dimensionar el fenómeno tanto como Trump.

Como propuesta legislativa concreta, Lessig ha desarrollado el llamado Citizen Equality Actque es un paquete de medidas concentradas en tres pilares fundamentales. Lessig propone presentar dicho paquete en el Congreso el 1 de enero de 2016.

II Foro de Ética y Transparencia

10/12/2015

II Foro Etica y Transparencia

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Segunda edición del Foro de Ética y Transparencia que pretende acercar al sector privado las opiniones y las medidas de los diferentes partidos políticos.



  • Introducción

  • Conclusiones

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