INFLUENCIA LEGÍTIMA

Desayuno Ejecutivo – Turista y Ciudadano

Hacia una política turística sostenible

La sociedad civil se está activando gracias a las nuevas tecnologías. Un claro ejemplo de este fenómeno es la situación que viven algunas ciudades ante la gran afluencia de turistas, hecho que genera retos importantes a la hora de conciliar la política turística con los intereses de los ciudadanos.

Barcelona es el exponente español más claro. Con más de un millón y medio de habitantes, el año pasado superó su record de visitantes llegando a los más de ocho millones, lo que supone un crecimiento del 5,4 por ciento con respecto al año anterior. Esta cifra, lejos de ser considerada como un éxito, no hace más que acrecentar el debate sobre la sostenibilidad del modelo turístico de la ciudad. La alcaldesa Ada Colau ha decidido controlar el auge de viajeros a través del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), que se aprobó el pasado marzo e incluye medidas restrictivas para el establecimiento de nuevos alojamientos turísticos. :

Pero Barcelona no es la única ciudad que se enfrenta a este fenómeno, ya que en los últimos años ha proliferado un tipo de turismo muy enfocado a los jóvenes europeos que ven España como un destino de fiesta; de hecho se habla ya de “el mapa del turismo de borrachera en España” donde ciudades como Gandía (Valencia) o Magaluf (Mallorca) sufren a este tipo de visitantes.

En ambos casos los ciudadanos se han movilizado para pedir un mayor control de la policía en las fiestas nocturnas, unos mejores servicios de limpieza –que se ven desbordados por los niveles de suciedad que la noche deja a su paso– o medidas contra las empresas que favorecen este tipo de turismo. En línea con estas demandas, algunas formaciones políticas en territorios cono Baleares, Canarias o Valencia han empezado a plantear iniciativas parlamentarias sobre la posibilidad de limitar u ordenar mejor la llegada de turistas.

España también atrae otros tipos de turismo de mayo calidad, entre ellos el denominado “turismo de compras”, cuyo máximo exponente es el turista chino que de media gasta 1.000 Euros€ en sus visitas. Como ejemplo, la semana pasada un empresario chino fletó un avión para 2.500 empleados que según Tiens, la empresa que ha regalado este viaje a España, dejará un total de siete millones de euros.

Estamos por tanto ante una nueva era del turismo en la que se busca la convivencia entre el ciudadano y el turista, y en el que las Administraciones Públicas intentan abordar políticas de turismo sostenible que, en ocasiones, no convencen al sector. No debemos olvidar que el turismo aporta a la economía española 124.000 millones de euros, y las previsiones para este año siguen siendo de crecimiento de la actividad.

Desde Vinces, queremos conocer la opinión de todos los representantes del sector turístico para poder, juntos, impulsar estas políticas sostenibles donde tanto sociedad civil como empresarios y administraciones encuentren el equilibrio perfecto. Por ello, organizamos con las principales empresas del sector un Grupo de Trabajo que tendrá lugar el 23 de mayo donde trataremos de dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo pueden las empresas gestionar las medidas restrictivas del turismo planteadas en algunas comunidades autónomas?
  • ¿Qué estrategias deberían llevar a cabo las empresas para integrar mejor la experiencia de los turistas y la percepción ciudadana?
  • ¿Qué políticas públicas (ej. horarios comerciales, licencias, empleo, etc.) están afectando a la relación entre turista y ciudadano?

Si eres responsable de Relaciones Institucionales o de Comunicación de una empresa relacionada con el sector turístico, ¡apúntate!