INFLUENCIA LEGÍTIMA

I Foro de Ética y Transparencia

Pablo Casado: “La política no puede convertirse en una cuestión estética. La estética del Estado es la Ley”

«Hemos pedido disculpas y hemos puesto en marcha una batería de reformas legislativas desconocida en el mundo occidental. En el PP, hemos dejado claro que el que la hace la paga. (…) Ante la lacra social de la corrupción, la transparencia es la mejor forma de que la ciudadanía recupere la confianza».

Así arrancó su intervención el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado, durante el Foro de Ética y Transparencia organizado por Vinces y Ethic, y por el que en una primera fase pasarán representantes de las distintas formaciones políticas.

IMG_5886

«La transparencia es algo indisociable que no se puede quedar en el gesto, ahumándose, convirtiéndose en una democracia de audiencia o una democracia ocular donde vale más la imagen que la esencia. La política no puede convertirse en una cuestión estética. La estética del Estado es la Ley», añadió la joven promesa política del PP.

Casado recordó que «la Ley de Transparencia, Acceso y Buen Gobierno supone la obligación de colgar en el portal los gastos con dinero público y de sancionar con la inhabilitación la mala praxis política». Según el dirigente popular, en los primeros diez meses desde la entrada en vigor de la Ley de Transparencia la información disponible en el portal ha pasado de 500.000 a 800.000 datos. «La administración central había recibido el pasado agosto 2.564 solicitudes de información, de las que se habían concedido 1.800, es decir, un 67,6%».

«Había llegado la hora de pasar de las musas al teatro, de la moda a las soluciones, y en eso lleva el Gobierno desde 2011. Esta es la legislatura más revolucionaria en materia de transparencia», se aventuró a afirmar durante un encuentro que también sirvió para que directivos y líderes de la sociedad civil transmitieran al político sus demandas, ahora que los partidos trabajan en sus programas electorales.

Desenterrando las palabras del clásico orador ateniense Pericles, el dirigente que ha asumido la imagen de la renovación del PP afirmó que «si bien unos pocos son capaces de hacer política, todos somos capaces de juzgarla». «El poder ya no es lo que era. Ahora los ciudadanos están mucho más conectados y exigen un feedback a través de canales eficaces. La transparencia ayuda a mejorar esa eficiencia, pero por sí misma no basta; es necesario ser mucho más vigilante del poder ejecutor, para informar, responder y justificar sus actos», argumentó.

 

Contra el Estado «paternalista»

Por otro lado, y en línea con su discurso explícitamente liberal, Casado quiso advertir sobre las consecuencias de los  excesos regulatorios. «Si regulas la función pública hasta estrangularla no atraerás al talento necesario para gestionar un país». El encuentro entre el vicesecretario de Comunicación del PP y los asistentes al Foro derivó en un debate sobre el papel que debe cumplir el Estado. Casado rechazó «el paternalismo de algunos gobiernos» y defendió la prosperidad de los gobiernos liberales. «Se trata de eliminar impuestos, trabas, de no molestar ni entorpecer. Los sacros impuestos son el poder más coercitivo que tiene el Estado», apuntó.

El dirigente popular también apeló a la unidad de mercado. «No puede ser que haya trabas que en España dificulten el comercio entre comunidades más que con otros países». Y advirtió que, a su juicio, «el TTIP [la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión] es un tren que no podemos perder». «Lo veo con preocupación. Hay que agilizar unas negociaciones que equivaldrían a 600 dólares de beneficio por familia, sin calibrar lo que puede suponer para el sector terciario».

Por otro lado, Casado quiso quitar hierro a las tensiones entre el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, y el ex presidente José María Aznar debido a las declaraciones de este último tras las elecciones catalanas, y afirmó que desde la perspectiva de la comunicación «lo que dice Rajoy y lo que dice Aznar es perfectamente compatible».

En relación con la irrupción Ciudadanos y la fuga de votos desde el PP hacia el partido que lidera Albert Rivera, Casado afirmó que «frente a la nueva política, tenemos que buscar la buena política». «Y aquí es importante subrayar que la experiencia cotiza en bolsa», sentenció.

 

*Vinces y Ethic han lanzado el Foro de Ética y Transparencia para concienciar a líderes del ámbito público y privado sobre la necesidad y el alcance de la ética y de la transparencia en el progreso de las sociedades democráticas. En una primera fase, los líderes políticos de las distintas formaciones compartirán en el Foro sus propuestas de transparencia y regeneración, con el telón de fondo de las elecciones generales.

IMG_5922

 

Elena Herrero-Beaumont, Socia de Vinces junto con Pablo Blazquez, Editor de Ethic y Pablo Casado Vicesecretario de Comunicación del Partido Popular

 

 

Diputados, ‘lobbies’ y la violencia de la transparencia

Es necesario iniciar un debate de principios

“El imperativo de la transparencia hace sospechoso todo lo que no se somete a la visibilidad. En eso consiste su violencia,” asegura el filósofo Byung-Chul Han en su libro La Sociedad de la Transparencia. He elegido esta frase para inaugurar este blog donde reflexionaré sobre el alcance y el impacto del ubicuo lema de la transparencia en nuestra vida, sobre todo en nuestra vida pública.

Los españoles y también los europeos estamos siendo víctimas y testigos no solo de una crisis económica que nos ha mermado la confianza y la esperanza, sino de una crisis de valores, que se evidencia cada día debido a la creciente fuerza de este fenómeno que llamamos transparencia.

La transparencia cambia nuestro comportamiento. Es quizás la consecuencia más sencilla y rotunda del fenómeno. Cuando nadie nos mira actuamos de manera diferente a cuando nos sentimos solos. Por lo general, cuando nos miran actuamos de acuerdo a los valores socialmente establecidos. En el libro The Circle de Dave Eggers, se ilustra con eficacia el impacto de la transparencia en la conducta humana de los protagonistas. Y en línea con la frase de Han, el lector de The Circle sufre esa violencia derivada de una transparencia total.

Como en cualquier campo, en el equilibrio está la virtud. Aunque el nuevo lema de transparencia esté de moda, es preciso alimentarla hasta unos límites, de tal manera que se garanticen todos los valores democráticos en la vida pública. El encuentro de la transparencia con derechos fundamentales como la seguridad o la privacidad es un ejercicio perfecto de búsqueda de equilibrios.

Las democracias occidentales se encuentran en la búsqueda de ese perfecto equilibrio en la transparencia entre los lobbies y los diputados o aquellos que afrontan cualquier proceso de toma de decisiones. Estados Unidos lleva décadas en esa búsqueda y Europa comenzó más tarde. Transparencia Internacional, organización a la que pertenezco, ha publicado recientemente un informe, ‘El lobby en Europa: influencia encubierta y acceso privilegiado’, donde recoge el estado de la regulación del lobby en 19 países de la Unión Europea y en las propias instituciones europeas: Comisión, Parlamento y Consejo europeos.

Los autores del informe resaltan que seis de cada diez europeos consideran que su gobierno está indebidamente influido por unos pocos grupos de interés o lobbies, que definen como “cualquier comunicación directa o indirecta con representantes públicos o decisores políticos que tenga como objetivo influir en el proceso de toma de decisiones, y que se lleve a cabo en nombre de o por un grupo organizado”. Y clasifican tres pilares en los que debería apoyarse cualquier regulación óptima del fenómeno lobby: (i) nivel de transparencia en  la comunicación entre estos grupos o lobbies y los decisores públicos; (ii) nivel de integridad de los lobbies y de los decisores de acuerdo a códigos de conducta y su debido control; y (iii) nivel de acceso de los diferentes grupos sociales y empresariales al proceso de toma de decisiones.

Los resultados son desoladores al no existir, salvo en el caso de Eslovenia, Reino Unido y Lituania, ningún país con aprobado en ninguno de los tres pilares. La regulación del lobby en Europa ha obtenido una media de 26% en transparencia; un 33% en integridad y un 33% en igualdad de acceso.  En el caso de España, los niveles son aún más descorazonadores. Un 10% en transparencia; un 35% en integridad; y un 17% en igualdad de acceso.

La actividad extraparlamentaria de los diputados

A la luz de todo esto, las recientes informaciones sobre la actividad extraparlamentaria de determinados diputados suscitan muchas preguntas que deberían llevarnos a reflexionar y a proponer una regulación equilibrada. ¿En qué principio se fundamenta el derecho de los diputados a ejercer una actividad extraparlamentaria? En el caso de estar de acuerdo con el principio que justifica dicha actividad, ¿qué límites debería tener? ¿Es pertinente que la Agencia Tributaria y la Fiscalía Anticorrupción difundan a los medios de comunicación los datos de los contribuyentes cuando se trate de representantes públicos en fase de investigación?

El problema de España es que no hay un debate de principios sobre estas cuestiones. Es hora de abordarlo y exigirlo. Mientras tanto, mucho de lo que salga a la luz, nos resultará escandaloso, pero se enmarcará dentro de la normalidad de unas leyes que distan mucho de ser las idóneas para garantizar los valores democráticos. Esa violencia derivada de una excesiva transparencia, según alerta Han, está aún muy lejos de nosotros en nuestra vida pública.

(Artículo publicado el 9 de mayo de 2015 en mi nuevo blog en El Confidencial: Rincón de Transparencia)

Transparencia e independencia de los organismos reguladores

La CNMC compara y hace balance

Un año y medio después de su creación, la CNMC ha organizado este jueves 12 de febrero una jornada para hacer balance sobre tendencias en el diseño institucional, compararlo con organismos similares de otros países y compartir experiencias.

CNMC logo

Tras una intervención introductoria del Presidente de la CNMC, José María Marín Quemada, en el primer panel ha tomado la palabra Frédéric Jenny, co-director del Centre européen de droit et d’économie, CEDE, quien ha centrado su intervención en dos aspectos: las ventajas y desventajas entre el modelo de agencias individuales y el de un único organismo multifuncional, como es el caso de la CNMC; y las características necesarias para salvaguardar la independencia. Seguidamente ha intervenido William E. Kovacic, director del centro de derecho de la competencia de George Washington University quien ha recalcado que en los últimos 20 años se han creado más de 110 entes reguladores en el mundo, de un total de 125. Igualmente ha subrayado que el diseño institucional de estos organismos ha cobrado protagonismo con la crisis, cuando han surgido preguntas sobre eficiencia y la necesidad de ahorrar gastos.

En el segundo panel ha intervenido Chris Fonteij, director del organismo holandés Netherlands Authority for Consumers and Competition, que también se creó en 2013 tras la fusión de varios organismos separados. Ha recalcado que es fundamental tener una única estrategia cohesionada para toda la organización. Por último, María Ortiz Aguilar, en nombre de la CNMC ha explicado las características del organismo español y ha señalado que, pese al escepticismo inicial, el organismo ha sido bien recibido y las preocupaciones iniciales sobre posibles problemas derivados de la combinación entre regulación y competencia se han difuminado.

Todos los expertos han coincidido en señalar que la presión es constante pero que la independencia se mantiene. Como ha dicho Eduardo Prieto, director de Competencia de la CNMC, “politics must not interfere”. Toda una declaración de intenciones tras la presentación y posterior retirada de una moción por parte del grupo parlamentario popular en el Senado, instando al gobierno a que intercediera por Telefónica ante la CNMC.

 

Los dos principales partidos ante la transparencia vs. corrupción

¿Qué piensan nuestros líderes de opinión?

El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha pedido “perdón” esta semana por las noticias de corrupción que han salido a la luz los últimos días y que afectan a su partido, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado. En este sentido, el líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, sigue exigiendo al PP medidas de transparencia, pues lo considera “la meca de la corrupción”, al mismo tiempo que propone sus propias medidas de regeneración democrática tras haber roto el diálogo con dicho partido.

1. Mariano Rajoy se disculpa por la corrupción en el Partido Popular. Paloma Cervilla describe en ABC el mensaje de Mariano Rajoy: un primer mensaje de disculpas, un segundo mensaje de comprensión a los ciudadanos y un tercer mensaje de esperanza, pues está dispuesto a luchar contra la corrupción. Por su parte, Federico Quevedo opina en El Confidencial que debido a los casos de corrupción que afectan a su partido, los ánimos en el Partido Popular están hundidos, y que las noticias de corrupción son la gasolina que alimenta a Podemos, sin necesidad de hacer campaña electoral. Marisa Cruz comparte la misma tesis en El Mundo, y dice que la “Operación Púnica” ha sumido a buena parte de los cargos del PP en un estado de shock y miedo a la respuesta que los votantes le reservarán en las urnas.

2. El PSOE descarta el pacto con el PP contra la corrupción. Juan Carlos Merino explica en La Vanguardia que Pedro Sánchez quiere marcar el paso de Mariano Rajoy ante la sucesión de escándalos con una batería de medidas de regeneración democrática. Fernando Garea dice en El País que al líder de la oposición, Pedro Sánchez, no le basta con la petición de perdón de Rajoy y quiere que el presidente del Gobierno vuelva a acudir al Congreso la semana próxima para hablar monográficamente de la corrupción.Luis Ángel Sánz opina en El Mundo que el PSOE de Pedro Sánchez da la máxima prioridad a la limpieza de la vida pública, y además de presentar 33 medidas de lucha contra la corrupción, ha dado oficialmente por rotas las conversaciones con el PP para alcanzar acuerdos en este sentido.

 

Entrevista a Andrés Herzog

“Hay un oscurantismo que afecta todo”

 

herzog-fotogalc4Nació y vivió gran parte de su vida en el País Vasco, excepto sus años de carrera en Pamplona. Fue abogado de procesal en Garrigues durante una década hasta que decidió dar el salto a la política a finales de 2011. Desde entonces trabaja como Secretario General del Grupo Parlamentario de UPyD en el Congreso. Andrés Herzog (San Sebastián, 1974) no contempla la política como carrera, pero sí como vía para debatir ideas nuevas que le vienen a la cabeza y contribuir a la regeneración del sistema. “Lo que más me gusta de mi trabajo es ver cómo algo que pensé un domingo se está debatiendo en el Congreso,” me confesó hace unas semanas en su despacho. De ahí me regaló unas horas de su tiempo para hablar de política, talento y transparencia.

Elena Herrero-Beaumont: ¿Cuál es tu valoración de los resultados electorales?
Andrés Herzog: Para nosotros es un magnífico resultado, aunque siempre esperas más. Me parece muy importante en un contexto de cambio que UPyD siga una trayectoria de crecimiento sólida. Es verdad que nuestro resultado no ha sido tan espectacular como el de Podemos, pero ha sido nuestro mejor resultado histórico. Además, se ha demostrado que hemos pasado de ser un partido madrileño a un partido nacional. Y en este sentido, lo que tenemos claro es que no vamos a cometer el mismo error de PSOE y PSC. Uno de los problemas de España es que PP y PSOE han dejado de ser partidos nacionales y en cada región defienden una cosa distinta.

EHB: Muchos periodistas se preguntan por qué no fraguáis una coalición con Ciudadanos. Al fin y al cabo defendéis cosas parecidas.

AH: Hay un origen común, que se concreta en una denuncia del nacionalismo, de la rendición de los partidos nacionales frente al nacionalismo. UPyD nace de movimientos sociales de lucha contra ETA en País Vasco y Ciudadanos de lo mismo en Cataluña. Pero dicho esto, si nos juntamos con Ciudadanos vamos a encontrarnos en posiciones contrarias sobre determinadas cuestiones catalanas, por ejemplo.

EHB: ¿Como afrontáis las próximas elecciones municipales y autonómicas?

AH: Con un crecimiento como el que estamos manteniendo podemos sacar varios miles de concejales en España. En Madrid, en muchos municipios hemos quedado por delante del PSOE. Pero es un reto buscar a gente capaz que podamos presentar a los ciudadanos. Nuestra guía es: en sitios donde no encontramos a gente a la que nosotros votaríamos no nos presentamos. Nuestro crecimiento, por tanto, es lento y nuestro reto es captar talento. Desgraciadamente en España la gente de más talento no se acerca a la política. A la política se acerca gente que se quiere promocionar, gente rebotada, etc. Nosotros buscamos un perfil de profesional liberal, estudios universitarios, etc.

EHB: Es decir, perfiles como el tuyo. ¿Qué fue lo que te motivó a dar el salto a la política?

AH: Como todo fue un proceso. En el País Vasco, donde he vivido toda mi vida, salvo mis años de carrera, hay una discriminación absoluta a los no nacionalistas. Y he sufrido sucesivos desengaños, primero con el PSOE, que se entregó al nacionalismo, después con el PP. Cuando Fernando Savater, a quien admiro, comenzó a liderar movimientos a favor de las víctimas de ETA y se creó UPyD me afilié de inmediato. Siempre me ha gustado mucho discutir de política, pero en ese momento se me despertó una inquietud. Empecé en el 2009 en parlamento vasco con Gorka Maneiro. Cuando me propusieron colaborar más directamente en las últimas elecciones generales en el 2011, no me lo pensé un minuto, porque para mi era una forma de hacer realidad mis ideales y de unirla con un trabajo.

En estos dos años y medio me he involucrado en la labor parlamentaria en el Congreso, que para mi es como un I+D de propuestas, y también en la parte orgánica, que es el Consejo de Dirección, que es apasionante porque está por hacer. UPyD surge de la nada y eso nos ha permitido construirlo con bases distintas.

EHB: ¿Y qué tal el cambio? ¿Se lo recomiendas a colegas de profesión y amigos con una inquietud similar?

AH: Si, totalmente. Mucha gente me dijo en su día que si estaba loco, ¡con lo mal que está la política!… Pero yo no lo veo como una profesión de por vida. Afortunadamente, si UPyD traiciona los principios que me atrajeron me iría sin problemas. Yo no creo que deba plantearse una carrera política como una carrera profesional. En nuestros estatutos está la obligación de haberse dedicado a una actividad profesional diferente de la política antes de entrar en UPyD.

EHB: Eres el autor de varias querellas de UPyD, la fundamental de la querella contra Bankia. ¿Qué fue lo que te motivo a enfrentarte a un problema tan complejo?

AH: Surgió de una sensación de imposibilidad. Ante un escándalo de esta magnitud, intentamos constituir una comisión de investigación en el Congreso y fue imposible porque todos los demás partidos estaban metidos en las Cajas. Nos encontramos muy solos. Ni siquiera IU nos apoyó, porque como todos los demás eran parte de los consejos de administración de las Cajas.

Intentamos constituir una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid, pero tampoco funcionó. Finalmente, en una reunión del Grupo, surgió la posibilidad de poner una querella. Que fue posible porque estaba yo, al no tener medios para contratar a grandes despachos.

EHB: En estos procesos en los que estás metido, habrás aprendido muchas cosas, desmitificado otras muchas y sacado conclusiones. ¿Me lo resumes?

Mi ámbito de especialidad no era el derecho penal, así que una querella criminal era un reto. He aprendido mucho del sector financiero y del funcionamiento de las entidades financieras, del rescate financiero, etc.

Y sí, he desmitificado mucho. Cuando ves declarar a gente como el ex gobernador del Banco de España o a Consejeros de una entidad como Bankia te das cuenta de su bajísimo nivel profesional. Te deja un poco abrumado. También te permite ver hasta qué punto los partidos políticos, sindicatos y las patronales han colonizado las instituciones del estado.

EHB: Vivimos en un momento de desencanto generalizado con nuestras instituciones, pero, como abogado y experto legal, ¿qué crees que está bien del entramado institucional y político y qué crees que podríamos mejorar?

AH: En España funciona muy bien el sector de los altos funcionarios del estado. Tenemos gente muy competente y capacitada que hace magníficos informes, como los que hicieron los Inspectores del Banco de España en su día, pero, de nuevo, la colonización de las instituciones por los partidos políticos es un verdadero problema. Éstos han salido de su ámbito natural y lo han invadido todo: la justicia, los organismos reguladores, el Banco de España, la CNMV, el Tribunal de Cuentas y han eliminado la función de control. El problema de España no es tanto de profesionalidad sino de politización. Es un problema muy grave y de muy difícil solución, ningún partido está dispuesto a recortar los derechos adquiridos a lo largo del tiempo con la pasividad de la ciudadanía y con unos medios de comunicación muy mediocres.

Para mi lo grave es que tenga que ser un partido político pequeño como UPyD el único que presente querellas, que no haya fiscalías que lo hagan. Eso es lo desolador de España.

EHB: Si trabajas en el Congreso, tienes quizás una idea de cómo ejercen la presión determinados grupos de interés en los proyectos de ley ¿Cómo es vuestra relación con ellos?

AH: Nos reunimos con todo el mundo. Tomamos nota de las propuestas, nos sirven mucho para hacer nuestro trabajo. No tenemos prejuicios. Intentamos defender las cosas alejándonos de ideologías. En España la política se ha construido con prejuicios. Nosotros, sin embargo, intentamos valorar las cosas en función de los argumentos.

Tenemos un equipo reducido de 12 personas. Tenemos un asistente por cada diputado y un jefe de gabinete. Pero tenemos unos grupos de trabajo distribuidos por distintos sectores: economía, justicia, energía, que son los que dan esa asistencia a los diputados. La gente que colabora con nosotros son personas altruistas que no quieren figurar. Es gente de confianza que colabora a nivel profesional sin querer que sus nombres aparezcan.

EHB: Siempre que hablamos de Grupos de Presión surge el eterno dilema de interés general, interés privado…

AH: En España predominan los intereses regionales sobre el interés general. Los diputados de UPyD representan el interés de España.

EHB: ¿Cuál es el interés de España?

AH: Que no haya cuotas, que hay cosas que hay que distribuir de acuerdo a criterios racionales.

EHB: Publicáis la agenda de las reuniones que tenéis en el Congreso con los lobbies. ¿De quién fue esa iniciativa?

AH: Esto surgió a raíz de un informe de una asociación de transparencia. Nos plantearon esta posibilidad y nos pareció una buena idea. Tenemos una conciencia muy grande hacia la transparencia. UPyD, por ejemplo, es el único partido que ha publicado su presupuesto electoral. También queríamos publicar las nóminas de los diputados y presentamos una iniciativa, pero fue rechazada. Hay un oscurantismo que afecta a todo.

EHB: ¿Te preocupa la transferencia de soberanía a Bruselas de cara al poder del Congreso?

AH: No. El debate parlamentario no se ha empobrecido por pertenecer a Europa, sino por la baja calidad democrática en España. El congreso es absolutamente anacrónico. El procedimiento es muy rígido. Empecé con mucha ilusión abriendo los debates, pero es un procedimiento tan encorsetado que le quita toda la frescura. Está en marcha una propuesta de reglamentación del Congreso. Nosotros hemos hecho un estudio de derecho comparado de todos los parlamentos y hemos presentado una propuesta de reforma de reglamento del congreso. Si nos lo tomáramos en serio habría un cambio muy importante.

Mi idea es que ni tiene por qué Europa acabar con todas las competencias ni al revés, ni tenemos que ir hacia un proceso de europeísmo. Tenemos que hacer un reparto de competencias basado en la eficiencia, no en ideologías.

Por otro lado, hay que implicar a los ciudadanos en el proceso europeo. Parece que Europa está sólo para lo malo, y ahí han tenido mucho que ver los gobiernos nacionales, para quitarse responsabilidades. Para nosotros Europa es la salvación. Es nuestra vía de escape del bipartidismo de España, que todo lo esconde debajo de la alfombra.

Más información en: http://lobby.blogs.ie.edu/#sthash.FYNPLq2P.dpuf

[/idioma]

[idioma lang=en]

herzog-fotogalc4Nació y vivió gran parte de su vida en el País Vasco, excepto sus años de carrera en Pamplona. Fue abogado de procesal en Garrigues durante una década hasta que decidió dar el salto a la política a finales de 2011. Desde entonces trabaja como Secretario General del Grupo Parlamentario de UPyD en el Congreso. Andrés Herzog (San Sebastián, 1974) no contempla la política como carrera, pero sí como vía para debatir ideas nuevas que le vienen a la cabeza y contribuir a la regeneración del sistema. “Lo que más me gusta de mi trabajo es ver cómo algo que pensé un domingo se está debatiendo en el Congreso,” me confesó hace unas semanas en su despacho. De ahí me regaló unas horas de su tiempo para hablar de política, talento y transparencia.
[idioma lang=en]
Elena Herrero-Beaumont: ¿Cuál es tu valoración de los resultados electorales?
Andrés Herzog: Para nosotros es un magnífico resultado, aunque siempre esperas más. Me parece muy importante en un contexto de cambio que UPyD siga una trayectoria de crecimiento sólida. Es verdad que nuestro resultado no ha sido tan espectacular como el de Podemos, pero ha sido nuestro mejor resultado histórico. Además, se ha demostrado que hemos pasado de ser un partido madrileño a un partido nacional. Y en este sentido, lo que tenemos claro es que no vamos a cometer el mismo error de PSOE y PSC. Uno de los problemas de España es que PP y PSOE han dejado de ser partidos nacionales y en cada región defienden una cosa distinta.

EHB: Muchos periodistas se preguntan por qué no fraguáis una coalición con Ciudadanos. Al fin y al cabo defendéis cosas parecidas.

AH: Hay un origen común, que se concreta en una denuncia del nacionalismo, de la rendición de los partidos nacionales frente al nacionalismo. UPyD nace de movimientos sociales de lucha contra ETA en País Vasco y Ciudadanos de lo mismo en Cataluña. Pero dicho esto, si nos juntamos con Ciudadanos vamos a encontrarnos en posiciones contrarias sobre determinadas cuestiones catalanas, por ejemplo.

EHB: ¿Como afrontáis las próximas elecciones municipales y autonómicas?

AH: Con un crecimiento como el que estamos manteniendo podemos sacar varios miles de concejales en España. En Madrid, en muchos municipios hemos quedado por delante del PSOE. Pero es un reto buscar a gente capaz que podamos presentar a los ciudadanos. Nuestra guía es: en sitios donde no encontramos a gente a la que nosotros votaríamos no nos presentamos. Nuestro crecimiento, por tanto, es lento y nuestro reto es captar talento. Desgraciadamente en España la gente de más talento no se acerca a la política. A la política se acerca gente que se quiere promocionar, gente rebotada, etc. Nosotros buscamos un perfil de profesional liberal, estudios universitarios, etc.

EHB: Es decir, perfiles como el tuyo. ¿Qué fue lo que te motivó a dar el salto a la política?

AH: Como todo fue un proceso. En el País Vasco, donde he vivido toda mi vida, salvo mis años de carrera, hay una discriminación absoluta a los no nacionalistas. Y he sufrido sucesivos desengaños, primero con el PSOE, que se entregó al nacionalismo, después con el PP. Cuando Fernando Savater, a quien admiro, comenzó a liderar movimientos a favor de las víctimas de ETA y se creó UPyD me afilié de inmediato. Siempre me ha gustado mucho discutir de política, pero en ese momento se me despertó una inquietud. Empecé en el 2009 en parlamento vasco con Gorka Maneiro. Cuando me propusieron colaborar más directamente en las últimas elecciones generales en el 2011, no me lo pensé un minuto, porque para mi era una forma de hacer realidad mis ideales y de unirla con un trabajo.

En estos dos años y medio me he involucrado en la labor parlamentaria en el Congreso, que para mi es como un I+D de propuestas, y también en la parte orgánica, que es el Consejo de Dirección, que es apasionante porque está por hacer. UPyD surge de la nada y eso nos ha permitido construirlo con bases distintas.

EHB: ¿Y qué tal el cambio? ¿Se lo recomiendas a colegas de profesión y amigos con una inquietud similar?

AH: Si, totalmente. Mucha gente me dijo en su día que si estaba loco, ¡con lo mal que está la política!… Pero yo no lo veo como una profesión de por vida. Afortunadamente, si UPyD traiciona los principios que me atrajeron me iría sin problemas. Yo no creo que deba plantearse una carrera política como una carrera profesional. En nuestros estatutos está la obligación de haberse dedicado a una actividad profesional diferente de la política antes de entrar en UPyD.

EHB: Eres el autor de varias querellas de UPyD, la fundamental de la querella contra Bankia. ¿Qué fue lo que te motivo a enfrentarte a un problema tan complejo?

AH: Surgió de una sensación de imposibilidad. Ante un escándalo de esta magnitud, intentamos constituir una comisión de investigación en el Congreso y fue imposible porque todos los demás partidos estaban metidos en las Cajas. Nos encontramos muy solos. Ni siquiera IU nos apoyó, porque como todos los demás eran parte de los consejos de administración de las Cajas.

Intentamos constituir una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid, pero tampoco funcionó. Finalmente, en una reunión del Grupo, surgió la posibilidad de poner una querella. Que fue posible porque estaba yo, al no tener medios para contratar a grandes despachos.

EHB: En estos procesos en los que estás metido, habrás aprendido muchas cosas, desmitificado otras muchas y sacado conclusiones. ¿Me lo resumes?

Mi ámbito de especialidad no era el derecho penal, así que una querella criminal era un reto. He aprendido mucho del sector financiero y del funcionamiento de las entidades financieras, del rescate financiero, etc.

Y sí, he desmitificado mucho. Cuando ves declarar a gente como el ex gobernador del Banco de España o a Consejeros de una entidad como Bankia te das cuenta de su bajísimo nivel profesional. Te deja un poco abrumado. También te permite ver hasta qué punto los partidos políticos, sindicatos y las patronales han colonizado las instituciones del estado.

EHB: Vivimos en un momento de desencanto generalizado con nuestras instituciones, pero, como abogado y experto legal, ¿qué crees que está bien del entramado institucional y político y qué crees que podríamos mejorar?

AH: En España funciona muy bien el sector de los altos funcionarios del estado. Tenemos gente muy competente y capacitada que hace magníficos informes, como los que hicieron los Inspectores del Banco de España en su día, pero, de nuevo, la colonización de las instituciones por los partidos políticos es un verdadero problema. Éstos han salido de su ámbito natural y lo han invadido todo: la justicia, los organismos reguladores, el Banco de España, la CNMV, el Tribunal de Cuentas y han eliminado la función de control. El problema de España no es tanto de profesionalidad sino de politización. Es un problema muy grave y de muy difícil solución, ningún partido está dispuesto a recortar los derechos adquiridos a lo largo del tiempo con la pasividad de la ciudadanía y con unos medios de comunicación muy mediocres.

Para mi lo grave es que tenga que ser un partido político pequeño como UPyD el único que presente querellas, que no haya fiscalías que lo hagan. Eso es lo desolador de España.

EHB: Si trabajas en el Congreso, tienes quizás una idea de cómo ejercen la presión determinados grupos de interés en los proyectos de ley ¿Cómo es vuestra relación con ellos?

AH: Nos reunimos con todo el mundo. Tomamos nota de las propuestas, nos sirven mucho para hacer nuestro trabajo. No tenemos prejuicios. Intentamos defender las cosas alejándonos de ideologías. En España la política se ha construido con prejuicios. Nosotros, sin embargo, intentamos valorar las cosas en función de los argumentos.

Tenemos un equipo reducido de 12 personas. Tenemos un asistente por cada diputado y un jefe de gabinete. Pero tenemos unos grupos de trabajo distribuidos por distintos sectores: economía, justicia, energía, que son los que dan esa asistencia a los diputados. La gente que colabora con nosotros son personas altruistas que no quieren figurar. Es gente de confianza que colabora a nivel profesional sin querer que sus nombres aparezcan.

EHB: Siempre que hablamos de Grupos de Presión surge el eterno dilema de interés general, interés privado…

AH: En España predominan los intereses regionales sobre el interés general. Los diputados de UPyD representan el interés de España.

EHB: ¿Cuál es el interés de España?

AH: Que no haya cuotas, que hay cosas que hay que distribuir de acuerdo a criterios racionales.

EHB: Publicáis la agenda de las reuniones que tenéis en el Congreso con los lobbies. ¿De quién fue esa iniciativa?

AH: Esto surgió a raíz de un informe de una asociación de transparencia. Nos plantearon esta posibilidad y nos pareció una buena idea. Tenemos una conciencia muy grande hacia la transparencia. UPyD, por ejemplo, es el único partido que ha publicado su presupuesto electoral. También queríamos publicar las nóminas de los diputados y presentamos una iniciativa, pero fue rechazada. Hay un oscurantismo que afecta a todo.

EHB: ¿Te preocupa la transferencia de soberanía a Bruselas de cara al poder del Congreso?

AH: No. El debate parlamentario no se ha empobrecido por pertenecer a Europa, sino por la baja calidad democrática en España. El congreso es absolutamente anacrónico. El procedimiento es muy rígido. Empecé con mucha ilusión abriendo los debates, pero es un procedimiento tan encorsetado que le quita toda la frescura. Está en marcha una propuesta de reglamentación del Congreso. Nosotros hemos hecho un estudio de derecho comparado de todos los parlamentos y hemos presentado una propuesta de reforma de reglamento del congreso. Si nos lo tomáramos en serio habría un cambio muy importante.

Mi idea es que ni tiene por qué Europa acabar con todas las competencias ni al revés, ni tenemos que ir hacia un proceso de europeísmo. Tenemos que hacer un reparto de competencias basado en la eficiencia, no en ideologías.

Por otro lado, hay que implicar a los ciudadanos en el proceso europeo. Parece que Europa está sólo para lo malo, y ahí han tenido mucho que ver los gobiernos nacionales, para quitarse responsabilidades. Para nosotros Europa es la salvación. Es nuestra vía de escape del bipartidismo de España, que todo lo esconde debajo de la alfombra.

Más información en: http://lobby.blogs.ie.edu/#sthash.FYNPLq2P.dpuf

[/idioma]