INFLUENCIA LEGÍTIMA

Carlos Carnero, Director Gerente de la Fundación Alternativas

“El gran reto del PSOE ahora es gestionar la complejidad”

“El gran reto del PSOE ahora es gestionar la complejidad.” Hemos elegido esta frase de Carlos Carnero, Director Gerente de la Fundación Alternativas, como titular de nuestro primer desayuno electoral de cara a las próximas Generales.

Carlos CarneroEl directivo del principal think tank político de España de sesgo ideológico de centro izquierda, pero sin una vinculación orgánica con el PSOE, ha utilizado la palabra complejidad como piedra angular de un discurso bien armado y que aporta claves interesantes para interpretar el momento político actual, y, sobre todo, el momento político del PSOE.

La cuestión ideológica

“La Bandera nacional quiere decir algo. Quiere decir mucho,” ha comentado Carnero en alusión al acto del fin de semana, donde Pedro Sánchez ha sido nombrado candidato a las próximas elecciones generales. “El PSOE quiere subrayar el mensaje de centralidad, situarse como un partido nacional, capaz de defender la constitución, la unidad, la integridad y los intereses nacionales de acuerdo a unas bases claras de centro izquierda.”

Es con este mensaje central con el que los socialistas aspiran a ganar las próximas elecciones generales. Pero existen muchas dudas sobre el papel ideológico del PSOE en el entorno político actual, y Carnero ha querido centrarse en esta cuestión, partiendo de la base de una nueva complejidad política, económica, cultural, social e internacional, y, por supuesto, de una nueva complejidad ideológica de España. A estas se suma la complejidad del propio PSOE. “El PSOE es muy complejo porque es un partido donde la libertad de pensamiento y la obediencia al jefe es mucho menor que en otros lugares,” aunque para Carnero esto ya no es una cuestión ideológica, sino una cuestión de poder y de origen.

Ante este cúmulo de complejidades, Carnero ha sentenciado que “ideológicamente el PSOE va a seguir siendo lo que es y políticamente tratará de buscar acuerdos estables y puntuales con otras fuerzas, pero no coaliciones de gobierno.”

Desayuno electoralCarnero ha hecho una valoración rápida de las pasadas elecciones municipales y autonómicas donde se puede comenzar a entrever algunas conductas que tienen posibilidad de extenderse al tablero nacional. La conclusión central es que “el PSOE ha reconquistado el poder en muchas Comunidades Autónomas, aunque en términos absolutos haya perdido votos con respecto al 2011, y que, por tanto, sí que está en condiciones de ganar las Generales.”

Pero esa posible victoria estará marcada por una enorme complejidad, y de ahí que, defendiendo la ideología tradicional del PSOE, Carnero haya reconocido que la táctica política tendrá que amoldarse. En entornos complejos, no hay espacio para blancos y negros y sí para muchos grises. “Una cosa es ser el mismo partido de siempre. Otra cosa es que políticamente tengas que moverte en un tablero radicalmente distinto. No podemos obviar las nuevas fuerzas con las que se necesitará pactar.”

Concluimos que, desde la visión de Carnero, el PSOE tiene mucho más que ver ideológicamente hablando con los valores de centralidad y de moderación que defiende Ciudadanos que con los extremismos de otros partidos emergentes. Y es ese el mensaje que cree se va a visualizar de manera clara en la campaña electoral.

La cuestión de los pactos

En este punto hemos entrado de lleno en cómo se desarrollarán los posibles pactos. “El PSOE jugará a una geometría variable, donde buscará el antídoto contra la idea de que se ha radicalizado, y donde veo difícil que se gobierne sistemáticamente con Podemos. Con Ciudadanos quizás sea más probable gobernar en coalición” ha afirmado, y también ha considerado que “hay que romper con el tabú de que los dos grandes partidos pacten,” como ocurre, por ejemplo, en Alemania.

Carnero aludió al único gobierno de coalición existente hasta la fecha que es el del PSOE y el de CoalicióCompromís, “que no es Podemos”, aclaraba, en la Generalitat Valenciana.

El programa del PSOE

Es sabido que los socialistas llevan trabajando en el programa desde marzo, bajo el liderazgo de Meritxell Batet. Carnero ha resaltado la máxima obsesión de los socialistas en lo económico, que no es otra cosa que la mejora de nuestra competitividad a través de la productividad, y ha resumido los tres grandes pilares para alcanzar esa competitividad:

  1. Mejorar la educación
  2. Fomentar la innovación tecnológica de las empresas
  3. Modernizar el aparato económico del estado

En cuanto a las medidas impositivas, ha mencionado que los socialistas apuestan por igualar la presión fiscal en España con la media europea, ya que a fecha de hoy sigue estando por debajo de la media europea. Pero ha querido dejar claro que, en su opinión, el PSOE “no pretende machacar la iniciativa privada con impuestos”. Añade que el discurso de la austeridad lo quiere acoger como un valor permanente, pero dentro de unos márgenes.

La cuestión social

Hay que gestionar la complejidad social. Carnero ha informado sobre la presentación de un libro titulado “Los votantes de Podemos” La conclusión del autor es que Podemos es el partido de los indignados cuando se creó y hoy es el partido de los excluidos. Quien votaba a Podemos el año pasado se daba el gusto de dar un golpe, pero hoy vota quien encuentra en Podemos una opción a su problemática de exclusión.” Para Carnero, el PSOE no puede olvidarse de los excluidos: los parados de larga duración, los pobres, etc y hacerlo no supondría una revolución, sino el mantenimiento del estado de bienestar.

Semana post electoral

El bipartidismo se debilita

Candidatos Alcaldía de MadridLas elecciones autonómicas y municipales celebradas el pasado 24 de mayo dan fe del debilitamiento del que está sufriendo el bipartidismo en España, si bien éste todavía determina en gran medida el panorama político a pesar de la fragmentación parlamentaria como consecuencia de nuevos partidos. La política de pactos entre partidos de un mismo espectro ideológico es ahora la llave que marcará la gobernabilidad en los territorios. Así, una eventual coalición entre el PP y Ciudadanos podría darles el gobierno en las comunidades de La Rioja, Castilla y León o Murcia. Por el contrario, una eventual coalición entre los partidos de izquierda podría resultar en gobiernos socialistas en Extremadura, Asturias, Aragón, Valencia, Baleares y Castilla-La Mancha. La previsible alianza de Ahora Madrid y PSOE para gobernar el ayuntamiento Madrid parece será la tónica general en el resto de España, es decir, la suma de esfuerzos por parte de la oposición para desbancar al PP del poder. Por el contrario, Cristina Cifuentes sí puede que sea elegida presidenta de la Comunidad de Madrid, pero ello dependerá de su capacidad de diálogo y flexibilidad con el resto de fuerzas políticas.

Aunque Mariano Rajoy descartaba cambios tanto en el gobierno como en el partido tras analizar los resultados en el Comité Ejecutivo Nacional, el miércoles en la sesión de control al gobierno en el Senado consideraba esta opción y pedía tiempo para ello.

En cuanto a las reflexiones post electorales del PSOE, Pedro Sánchez es consciente de que su partido ha sufrido un desastre en las ciudades, mientras que su electorado rural se ha mantenido.

Ciudadanos ha entrado en la mayoría de los parlamentos como tercera y cuarta fuerza y prosigue con su línea ascendente. Mientras Albert Rivera se congratula por los buenos resultados, su partido ha elaborado un texto de posicionamiento sobre acuerdos post electorales, que contiene duras condiciones en materia de transparencia y regeneración para permitir la gobernabilidad. Por el contrario, Pedro Sánchez delega en sus barones regionales la capacidad para articular dicha gobernabilidad.

1. El PP digiere los resultados de los comicios autonómicos y municipales. Fernando Garea opina en El País que Mariano Rajoy presume de resultados electorales y se reafirma en su política, pero deja la puerta abierta a cambios en la cúpula debido a presiones internas. Federico Castaño va más allá y añade en Voz Populi que es Alberto Núñez Feijóo quien lidera la revuelta contra Rajoy y exige el entierro definitivo del aznarismo. Marisol Hernández explica en El Mundo que el debate sucesorio en el PP ha repuntado no por falta de valoración de su líder, sino porque los barones opinan que con otro cabeza de cartel el resultado podría ser mejor. Por su parte, Sara Medialdea destaca en ABC la salida de tres barones: Alberto Fabra (Valencia), Luisa Fernanda Rudi (Aragón) y José Ramón Bauzá (Baleares).

2. El 24M refuerza el liderazgo de Pedro Sánchez. John García esgrime en ABC que Pedro Sánchez considera que el mandato de los electores es que “se tiene que abrir una etapa de cambio”, por lo que ya ha conversado con Pablo Iglesias y Albert Rivera para liderar dicha etapa. Juan Carlos Merino opina lo mismo en La Vanguardia y dice que Pedro Sánchez pretende liderar el cambio de escenario político abierto tras la selecciones del 24-M y la articulación de “gobiernos progresistas” en varias autonomías y ayuntamientos. Por su parte, Anabel Díez afirma en El País que los resultados del domingo hacen que Pedro Sánchez se sienta reforzado para ser candidato a la presidencia del Gobierno.

3. El papel de Podemos y Ciudadanos en los pactos postelectorales. Iñaki Ellakuria escribe en La Vanguardia que Ciudadanos rechaza pactos globales y “cheques en blanco” tanto al PSOE como al PP. Héctor San Juan escribe en El Mundo que pese a la idea previa de pacto entre Podemos y PSOE, el primero tantea en la Comunidad Valenciana y Baleares otros pactos sin contar con los socialistas. Por su parte, Marisa Ruiz apunta en ABC que los mayores logros de Podemos en los comicios no han sido bajo su marca, sino bajo candidaturas de unidad popular.