INFLUENCIA LEGÍTIMA

Vienen los presupuestos… y que vengan rápido

Los presupuestos van a servir para tomar la temperatura a la realidad parlamentaria

Los tiempos hacen que sea inevitable que los Presupuestos de 2016 se prorroguen durante los primeros meses de 2017. Cabe recordar que el artículo 134.4 de la Constitución dice que “Si la Ley de Presupuestos no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico correspondiente, se considerarán automáticamente prorrogados los Presupuestos del ejercicio anterior hasta la aprobación de los nuevos”. No es la primera vez que un Gobierno del Partido Popular vive esta situación. Recordemos que cuando llegó al Gobierno a finales de 2011, se prorrogaron los Presupuestos hasta que los nuevos se aprobaron en junio de 2012.

En las próximas semanas, sin que sea posible concretar el momento, el Gobierno deberá remitir al Congreso de los Diputados el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2017. Las negociaciones extraparlamentarias ya se están produciendo, según noticias en prensa, pero son dos los principales motivos que exigen de una tramitación lo más rápida posible: primero, la propia importancia de los presupuestos en sí mismos. Hay que tener en cuenta que no son sino la plasmación económica de la política gubernamental; y segundo, las exigencias de Bruselas.

En referencia a estas últimas, el pasado 16 de noviembre la Comisión Europea, tras el diálogo estructurado con el Parlamento, señaló que, visto el proyecto de plan presupuestario presentado por España a mediados de octubre, y los informes sobre las medidas tomadas en respuesta a las advertencias del Consejo adoptadas el 8 de agosto de 2016, ha llegado a la conclusión de que el procedimiento de déficit excesivo de España debe mantenerse en suspenso, y que ya no concurrían las circunstancias que exigieron la propuesta de la Comisión de suspender parte de los Fondos Estructurales y de Inversión europeos, por lo que no habrá tal propuesta. Sin embargo, ha recordado que España tiene que reducir su déficit hasta el 3,1% a finales de 2017. El ajuste está estimado en unos 5.500 millones de euros.

Además de su intrínseca relevancia, los presupuestos van a servir para tomar la temperatura a la realidad parlamentaria y a la solidez gubernamental. Tratándose de la norma más importante del año, las dificultades o no que el Gobierno se pueda encontrar para sacarla adelante van a ser el primer botón de muestra de la verdadera situación política y una nota significativa respecto a la Legislatura que vamos a vivir.

Desde el punto de vista temporal, cuando el Gobierno popular ganó las elecciones con mayoría absoluta a finales de 2011, el Presupuesto fue remitido a principios de abril. Si hiciéramos una proyección al escenario actual, estaríamos hablando de un proyecto de presupuestos a mediados de enero, aunque es de esperar que, ante un gobierno de continuidad, los tiempos se acorten.

En lo que concierne a la tramitación parlamentaria, cuando se tramitaron los presupuestos del año 2016, desde la entrada del proyecto hasta su publicación en el Boletín Oficial del Estado, transcurrieron dos meses y medio. La tramitación es larga, compleja y marcada por unas exigencias normativas y unas prácticas consolidadas. Se hace la presentación, se publica, se abre un periodo para solicitar las comparecencias, así como otro para presentar las enmiendas a la totalidad y un tercero para presentar las enmiendas al articulado. Posteriormente se procede a la celebración de las comparecencias explicativas que, como nota curiosa, no tienen lugar en la Comisión de Presupuestos, sino en las Comisiones competentes por razón de la materia. Seguidamente, dentro ya del esquema clásico, proceden las siguientes fases: debate de totalidad, informe de la ponencia, dictamen de la Comisión de Presupuestos y aprobación del mismo por el Pleno de la Cámara. A continuación, viene el trámite del Senado y, en caso de introducción de modificaciones, su remisión de nuevo al Congreso. Si se extrapolan los plazos de otras ocasiones y se aplica la urgencia requerida, podríamos tener unos presupuestos aprobados para finales del mes de marzo.

La aritmética parlamentaria, los compromisos derivados del acuerdo de investidura, las exigencias de Bruselas y la propia dinámica de la economía nacional exigen de un complejo equilibrio en el fondo, un espíritu negociador en las formas y una celeridad en los tiempos.

La estructura del nuevo Gobierno

6 claves para entender el nuevo gobierno

Mariano Rajoy, investido Presidente del Gobierno este fin de semana, ha hecho público su Gobierno tras reunirse con el Rey.

Desde Vinces te damos los datos básicos de este nuevo Gobierno, así como su impacto en la presente Legislatura.

1. Estructura Ministerial

El nuevo Gobierno cuenta con 1 vicepresidencia y 12 ministerios, lo que supone el mismo número de ministerios que en el gobierno anterior.

La estructura es muy similar a la actualmente existente, con mínimos cambios

2. Ministros 

Es un Gobierno relativamente continuista por cuanto repiten la Vicepresidenta y 6 ministros. Hay 6 nuevos ministros (en negrita)

Vicepresidencia, Presidencia y para las Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría

Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis

Justicia, Rafael Catalá

Fomento, Iñigo de la Serna

Defensa, María Dolores de Cospedal

Hacienda y Función Pública, Cristobal Montoro

Interior, Juan Ignacio Zoido

Educación, Cultura y Deporte (y portavoz del Gobierno), Iñigo Méndez de Vigo

Empleo y Seguridad Social, Fátima Bañez

Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Monserrat

Agricultura, Pesca y Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina

Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos

Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal

3. Edad

Es un gobierno relativamente joven, por cuanto seis Ministros están por debajo de los 50 años.

4. Género 

El número de mujeres en el gobierno es de cinco, una más que en el gobierno de 2011.

5. Afiliación Política

Hay dos Ministros independientes que no están afiliados al Partido Popular: el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación y el Ministro de Economía, Industria y Competitividad.

6. Escaños en el Congreso 

De los ministros nombrados, 10 son diputados (incluyendo a la Vicepresidenta), aunque es posible que algunos renuncien a su acta de diputados por lo ajustado de las votaciones en el parlamento.

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¿Se puede gobernar desde el Parlamento?

Las proposiciones de ley son la pieza clave

El pasado sábado 29 de octubre el Sr. Rajoy obtuvo la confianza de la Cámara y resultó elegido Presidente del Gobierno. Sin perjuicio del apoyo recibido por parte del Partido Ciudadanos y de la Diputada de Coalición Canaria, lo cierto es que comienza un camino complejo con un apoyo garantizado de tan solo 137 diputados. Esta situación, inédita en nuestra democracia, ha puesto encima de la mesa la posibilidad o no de que se gobierne desde el Parlamento.

Se trata de una terminología que encierra una cierta paradoja, por cuanto la dirección de la política le corresponde al Gobierno propiamente dicho. Sin embargo, el Parlamento y el particular juego de mayorías con el que nos encontramos hacen que la pregunta sea pertinente. De hecho, algunas votaciones e iniciativas ya se han tramitado con derrota del Grupo parlamentario que apoya al Gobierno, fruto del acuerdo de varios partidos de la oposición. ¿Supone esto que los partidos de la oposición, mediante la aprobación de leyes, van a poder gobernar desde el Parlamento? En teoría sí, en la práctica es mucho más complejo.

Decimos que en teoría sí porque el sistema parlamentario está basado en la decisión de la mayoría en detrimento de las minorías. En la práctica, ponerse de acuerdo para medidas de impulso político (proposiciones no de ley, mociones consecuencia de interpelación…) es mucho más sencillo que ponerse de acuerdo para impulsar medidas legislativas. No obstante, no podemos descartar que esto vaya ocurrir.

¿Cuál es el instrumento para canalizar este gobierno desde el Parlamento? Las proposiciones de ley. Se trata de iniciativas legislativas de origen no gubernamental. Sin embargo, estas se pueden encontrar con una barrera, desconocida para el gran público, derivada de una facultad de la que dispone el Gobierno. Este tiene la posibilidad de oponerse a cualquier iniciativa de origen parlamentario que suponga un incremento de gasto o una disminución de ingresos. Se trata de una facultad lógica, por cuanto permitir una iniciativa legislativa de esa naturaleza implicaría un subrepticio para modificar los Presupuestos Generales del Estado.

Habrá que estar muy atentos a cuál es el devenir de esas iniciativas cuando el Gobierno haga uso de esa arma de la que le dota el texto constitucional y el Reglamento del Congreso de los Diputados. Si el Gobierno se opone a la tramitación, la iniciativa se ve paralizada. Sin embargo, nos podemos encontrar con que la Cámara no esté de acuerdo con la motivación del Gobierno y decida continuar con la tramitación. Si esto sucede, estaremos avocados, quizá, a un nuevo conflicto entre ambos poderes.

Si consideramos, como algún autor ha dicho, que gobernar es legislar, el grado de utilización que haga el Gobierno de esta facultad, junto con la postura que adopte el Congreso de los Diputados, nos darán la respuesta positiva o negativa a la pregunta que nos hemos planteado. En definitiva, sabremos si el Parlamento está gobernando o no.

Rajoy quiere ser candidato en las próximas elecciones generales

El trabajo y las políticas populares dan y darán sus frutos

Rajoy_Desayuno Europa PressLa decisión de Mariano Rajoy de abrir el Congreso en el mes agosto para sacar adelante la tramitación de leyes y sus declaraciones de ser candidato a la reelección de la presidencia del Gobierno no hacen más que dar continuidad al argumento de que el trabajo y las políticas populares dan y darán sus frutos. Sin embargo, los casos de corrupción y la irrupción de nuevos partidos hacen que una corriente interna requiera de renovación y caras frescas en el PP, algo que parece no ocurrirá.

La primera votación de la sesión de investidura de la candidata a la Junta de Andalucía, Susana Díaz, tendrá lugar el lunes 4 de mayo, para lo que es necesario mayoría absoluta (más de la mitad de los votos). En caso de no ser elegida, el día 7 de mayo se producirá la segunda votación, para lo que basta con mayoría simple (más síes que noes). Las “líneas rojas” que determinan el voto favorable a la líder socialista parecen no ser suficientes para asegurar el voto: por una parte, Susana Díaz considera que ha cumplido su compromiso con el cese de Griñán; y por otra parte, la oposición considera insuficiente este gesto. Por tanto, las posiciones de los partidos seguirán siendo una incógnita hasta el día de la votación, si bien la necesidad de gobernabilidad en Andalucía es cada vez más acuciante.

Rajoy quiere ser candidato. Javier Casqueiro desvela en El País que si Rajoy tuviera planeados ajustes en la cúpula del PP tras las elecciones autonómicas y municipales no lo adelantaría, ya que muchos de sus barones perderían poder en sus territorios y esas derrotas abrirán una crisis en el partido. Por su parte, Mariano Calleja advierte en ABC que el Gobierno niega la mayor y niega que exista un debate interno sobre la sucesión de Rajoy. Marisa Cruz describe en El Mundo el optimismo con el que Rajoy anuncia su candidatura y afirma que no habrá cambios en el PP pese a los rumores de renovación.

La investidura de Susana Díaz sin acuerdo. Manuel María Becerro afirma en El Mundo que Podemos y Ciudadanos votarán contra la investidura de Susana Díaz pese al paso atrás de Griñán, lo que supone un frenazo al optimismo de la líder socialista. Por el contrario, Lourdes Lucio opina en El País que los socialistas se muestran optimistas ya que la investidura debe producirse antes del 8 de mayo, día en que comienza la campaña de las elecciones municipales y autonómicas. Jaime González considera en ABC que Susana Díaz mueve ficha y traslada a Pedro Sánchez la responsabilidad de cesar a Manuel Chaves.

Cara a cara Rajoy-Sánchez

#DEN2015

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha abierto el Debate sobre el Estado de la Nación en el Congreso recordando cuáles fueron sus prioridades en el debate de Investidura: “detener la sangría del paro” y acelerar la creación de empleo. Durante su primera intervención, bañada de optimismo, ha subrayado el éxito con el que ha cumplido dichos compromisos, sustentándose en la objetividad de los datos macroeconómicos. Entre otros indicadores, ha mencionado la mejora en los presupuestos de los hogares y la confianza de los consumidores, que según el Presidente, está en máximos históricos. En cuanto al proceso soberanista en Cataluña, Rajoy ha hecho una breve mención a la Constitución y ha apelado a la ilegalidad del 9N, confirmada esta semana por el Tribunal Constitucional.

Por su parte, el líder de la oposición, Pedro Sánchez, ha abierto su turno situando en primer lugar la reforma laboral acometida por Rajoy, que según ha dicho, ha contribuido a destruir empleo, a cercenar los derechos de los trabajadores y, en definitiva, a la precariedad laboral. Además de apelar a los recortes en el Estado de Bienestar, Pedro Sánchez ha atacado a Rajoy por la vía de la corrupción, para posteriormente tocar el tema de Cataluña. El líder del PSOE ha defendido la unidad de España frente al independentismo catalán, en contraposición al “neocentralismo” que en su opinión defiende el PP.

 

 

Evaluación de los líderes políticos

¿Qué piensan los líderes de opinión?

Victoria Prego opina en El Mundo que en estos momentos los electores están escudriñando a Pedro Sánchez para ver si tiene o no hechuras de presidente del Gobierno, examen que se traducirá dentro de un año en más o menos votos en las urnas. Por su parte, José Antich escribe en La Vanguardia que Pedro Sánchez no controla su organización y la andaluza Susana Díaz es la auténtica adalid, que modifica cada día el guión a su parecer. Sin embargo, Anabel Díez destaca en El País que Pedro Sánchez percibe más respaldo interno ahora que cuando fue elegido líder del PSOE en el congreso extraordinario de julio.

Por su parte, Miguel Ángel Aguilar opina en El País que Mariano Rajoy está quedando invalidado como cabeza de cartel para una segunda legislatura, debido a la implicación de la ex ministra de Sanidad, Ana Mato, en el caso Gürtel. Ángel Collado es más optimista, y opina en El Confidencial que Rajoy recupera la iniciativa política exhibiendo su poder regional en la reunión de los once presidentes regionales.

¿Hacia dónde va la política catalana?

Crisis de entendimiento

1. Artur Mas presenta su hoja de ruta. Antonio Fernández opina en El Confidencial que tras la conferencia del presidente de Cataluña, Artur Mas ha dejado la pelota soberanista en el tejado de ERC, pues somete a sus condiciones la celebración de las elecciones plebiscitarias. María Jesús Cañizares opina lo mismo en ABC, y dice que el independentismo está pendiente de la reacción de ERC, pues no aclara si se someterá a una lista conjunta con CDC tal y como propone Mas. Victoria Prego comparte la misma tesis en El Mundo, y dice que Mas se lo ha puesto muy difícil a Oriol Junqueras, pues ERC pretendía declarar unilateralmente la independencia.

2. Mariano Rajoy replantea su política en Cataluña. Carmen del Riego escribe en La Vanguardia que gracias a la interposición de la querella por parte de la Fiscalía contra Artur Mas las aguas en el Partido Popular se han calmado, aguas que estaban muy revueltas por la inacción de Mariano Rajoy. Sin embargo, Carlos Cué opina en El País que Mariano Rajoy ha decidido cambiar de estrategia e ir a Cataluña a recuperar presencia del Gobierno y a dar la batalla contra el independentismo. Por su parte, Marisol Hernández desvela en El Mundo que el PP pretende llenar la agenda política catalana con iniciativas parlamentarias concretas con el objetivo de “apagar” el debate independentista.

3. División entre el PSOE y el PSC sobre Cataluña. Ángels Piñols destaca en El País la propuesta de Pedro Sánchez de blindar las competencias de cultura, lengua y educación catalanas para evitar cambios legislativos en función de los diferentes Gobiernos. Sin embargo, María Jesús Cañizares explica en ABC que Pedro Sánchez no está dispuesto a comprometerse con una financiación singular para Cataluña, tal y como propone el PSC. Por su parte, Juan Carlos Merino expone en La Vanguardia que el PSC ha propuesto que en la reforma federal se incluya la co-capitalidad de Barcelona y lamenta además la interposición de la querella contra Artur Mas.