INFLUENCIA LEGÍTIMA

Fechas ante unas nuevas Elecciones Generales #26J

El 2 de marzo empiezan a correr los tiempos constitucionales

Y si hay nuevas elecciones… ¿Cuál sería el calendario? El pasado miércoles 2 de marzo tuvo lugar la primera votación de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno. Al margen de las consideraciones políticas, esa fecha supone el punto de partida para que comiencen a correr los tiempos constitucionales y, en su caso, electorales.

Esa fecha conlleva en primer lugar la determinación de la fecha límite para que se pueda investir al Presidente del Gobierno. En virtud de lo previsto en el artículo 99.5 de la Constitución, si el lunes 2 de mayo el Congreso de los Diputados no ha otorgado su confianza a ningún candidato, el Rey disolverá ambas Cámaras (sí, el Senado también) y convocará nuevas elecciones. A diferencia de los decretos de convocatoria de las elecciones tradicionales, que van acompañados del refrendo del Presidente del Gobierno, en este caso, en virtud de la citada disposición constitucional, iría con el refrendo del Presidente del Congreso.

La publicación de la convocatoria tendrá lugar el martes 3 de mayo y a partir de ahí entran en aplicación las previsiones de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral (LOREG). En virtud de la misma, las nuevas candidaturas que se presenten a ambas Cámaras deberán presentarse entre el 18 y el 23 de mayo (art. 45 LOREG) y se publicarán en el Boletín Oficial del Estado el 25 de mayo (art. 47 LOREG).

Lógicamente España volverá a vivir una campaña electoral, es decir, el conjunto de actividades licitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios. Desde el punto de vista temporal, la campaña tendrá lugar entre las cero horas del viernes 10 de junio y las veinticuatro horas del viernes 24 de junio (art. 51 LOREG).

Sí, también contaremos con un más que previsible aluvión de encuestas electorales, aunque estas podrán hacerse públicas solamente hasta el lunes 20 de junio (art. 69 LOREG). A partir de ese momento solamente podremos disponer de las encuestas que nos faciliten los medios de comunicación…desde Andorra.

Llegará el día que la legislación nos regala para que pensemos nuestro voto: la jornada de reflexión, que tendrá lugar el sábado 25 de junio y entre las 9 y las 20 horas del domingo 26 de junio, tendrá lugar una nueva votación.

Así, el día 19 de julio de 2016 tendrán lugar a las 10 de la mañana las sesiones constitutivas del Congreso de los Diputados y del Senado. En esas sesiones se elegirán a los miembros de las Mesas de ambas cámaras, incluyendo sus respectivos presidentes.

Posteriormente tendrá lugar la ronda de consultas de S.M. El Rey con los representantes de los diferentes Grupos Políticos y, en su caso, investidura del nuevo Presidente del Gobierno.

Fechas ante unas posibles elecciones

Te contamos cómo es una sesión de investidura

El debate, la votación, los plazos…

A día de hoy se tiene conocimiento de que, tras una segunda ronda de consultas con los grupos políticos con representación parlamentaria, S.M. El Rey ha propuesto, a través del Presidente del Congreso de los Diputados, un candidato a la Presidencia del Gobierno. En concreto a Pedro Sánchez, Secretario General del Partido Socialista Obrero Español y cabeza de lista de esta formación en Madrid. En los medios de comunicación, y en uso de la potestad que le otorga el Reglamento del Congreso en su artículo 170, el Presidente del Congreso ha anunciado la convocatoria de la sesión plenaria en la que tendrá lugar el debate de investidura para el próximo martes 1 de marzo.

¿Y cómo discurre la sesión de investidura? Siguiendo lo previsto en el artículo 171 del Reglamento del Congreso, comienza formalmente con la lectura por la Secretaria Primera del Congreso (en este caso la Sra. Sánchez-Camacho, del Partido Popular) de la propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno. A continuación interviene, sin límite de tiempo, el candidato a la Presidencia del Gobierno para exponer el programa político del Gobierno que pretende formar y solicitar la confianza de la Cámara. Tras un tiempo de interrupción que determina el Presidente del Congreso, intervienen los representantes de los Grupos parlamentarios, de mayor a menor, por un tiempo de treinta minutos cada uno, sin perjuicio de que suele ser práctica habitual que cuando un Grupo parlamentario está compuesto por representantes de diferentes fuerzas políticas, caso por ejemplo del Grupo Mixto, se dividan el tiempo de que disponen. También es práctica habitual que el último Grupo parlamentario en intervenir en el debate es aquel al que pertenece el propio candidato.

El Reglamento, a su vez, dispone que el candidato a Presidente del Gobierno puede ir respondiendo a cada Grupo parlamentario –que es la práctica habitual– o bien puede hacerlo globalmente al final. También están previstos los turnos de réplica por parte de los Grupos parlamentarios, y de dúplica por parte del candidato presidenciable. E incluso, cabe añadir que, dentro de los usos y costumbres parlamentarios, no es infrecuente que se conceda un tercer turno a cada Grupo parlamentario y la consiguiente posibilidad de respuesta por parte del candidato a Presidente del Gobierno. En definitiva, nos encontramos con una sesión que suele prolongarse en el tiempo. A título de ejemplo, en la última ocasión, en diciembre de 2011, la sesión comenzó a las doce de la mañana, se interrumpió al mediodía, continúo a las cuatro de la tarde, se interrumpió de nuevo pasadas las diez de la noche, se retomó al día siguiente a las nueve de la mañana y concluyó el debate pasadas las doce de la mañana.

Y cuando termina el debate, ¿cómo se vota? El sistema de votación es público por llamamiento. Este sistema supone que los Secretarios de la Mesa del Congreso van llamando a los Diputados por orden alfabético (con la excepción de los miembros del Gobierno en funciones que sean Diputados y los miembros de la Mesa del Congreso, que votan al final) y estos responden desde sus escaños “sí”, “no” o “abstención”. Si el candidato del Partido Socialista obtiene el día 2 de marzo 176 votos a favor (la mayoría absoluta del Congreso) se entenderá otorgada la confianza de la Cámara.

¿Y qué ocurre si el miércoles 2 de marzo Pedro Sánchez no consigue 176 votos a favor? Entonces se llevaría a cabo una nueva votación, en principio prevista para el sábado 5 de marzo, con una importante diferencia: bastaría la mayoría simple. ¿Qué es la mayoría simple? Muy sencillo: que haya más síes que noes.

¿Y sí tampoco el sábado 5 de marzo obtiene la mayoría simple? Entonces cabrá la posibilidad de que se realicen nuevas sesiones de investidura –del mismo o de distinto candidato en función de las consultas– con el mismo procedimiento. ¿Hasta cuándo? El límite sería el lunes 2 de mayo. Si ese día ningún candidato ha obtenido la confianza del Congreso de los Diputados, el Presidente del Congreso sometería a la firma del Rey el Decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de elecciones, y lo comunicaría al Presidente del Senado. Entonces, y con base en la normativa electoral, tendríamos nuevas elecciones el domingo 26 de junio….

Unidad y recuperación económica en la Junta Directiva Nacional

El Partido Popular celebra su Junta Directiva Nacional después de dos años sin convocarla

Junta Directiva NacionalEsta semana el Partido Popular ha celebrado su Junta Directiva Nacional después de dos años sin convocarla. Mariano Rajoy ha exigido unidad tras las divergencias surgidas en el seno del partido por la falta de actuación tras la derrota electoral en Andalucía. Tal ha sido la unidad que Rajoy ha hecho gala de la estructura presidencialista del PP en la que algunos miembros se han quedado sin voz, al no poder replicar y expresar su opinión tras el discurso. Discurso categórico basado en la idea de que la recuperación económica seguirá siendo la baza que llevará al partido a la victoria. De hecho, los populares se han puesto “manos a la obra” y esta semana se han sucedido entrevistas en varios medios en los que Álvaro Nadal y Mariano Rajoy han explicado los logros económicos. El inmovilismo al que acostumbra Rajoy no prevé próximos cambios en la Ejecutiva, tal y como algunos han pedido tras la Junta Directiva Nacional.

El 16 de abril se constituirá el Parlamento andaluz y dentro del plazo de quince días desde la constitución del Parlamento se celebrará la investidura, acto en el que el Parlamento aceptará al nuevo presidente de la Junta. En vísperas de dichas citas, las negociaciones se vuelven ásperas, y se están midiendo las fuerzas entre apoyar a Susana Díaz y favorecer la estabilidad o votar en contra a pesar del coste político que ello supondría.

Cabe también destacar el último barómetro del CIS, que desvela que el 22,1% de los encuestados se sitúa en el centro político, mientras que el 5,5% en la izquierda, y tan solo un 1,1% en la derecha.

1. El PP celebra su Junta Directiva Nacional. Mayte Alcaráz opina en ABC que tras la Junta Directiva Mariano Rajoy ha apelado a la unidad y ha decidido “lavar los trapos sucios en casa”, y revela además que Rajoy realizará ajustes en la dirección del partido tras los comicios de mayo. Por su parte, Javier Casqueiro explica en El País que el presidente de los populares reclama a los candidatos que no oculten las siglas del partido en sus campañas y defiende que el éxito electoral vendrá de explicar la recuperación económica. Marisol Hernández defiende la misma tesis en El Mundo, diciendo que Rajoy dedicó la mayor parte de su intervención a intentar convencer de nuevo a su partido de que con el cambio de la situación económica va a ser suficiente para volver a ganar las elecciones.

2. Arduas negociaciones en el PSOE andaluz. José Calvo opina en ABC que Susana Díaz podría estar cerrando un acuerdo con Podemos para su permitir su investidura, hecho que de ser cierto, expondría la incongruencia de Podemos: cerrar tratos con “la casta”. En la misma línea, Antonio Jesús Mora explica en El País la petición por parte de los socialistas para que los partidos abandonen sus “líneas rojas”. Carmen Torres revela en El Mundo que para que ni Ciudadanos ni Podemos carguen con la responsabilidad política de hacer presidenta a Susana Díaz con su voto a favor, el PSOE intentará convencerles de que ambos se abstengan.

Negociaciones en la investidura de Susana Díaz

El PSOE vive actualmente varios momentos delicados

Negociaciones en la investidura de Susana DíazEl PSOE vive actualmente varios momentos delicados. Por una parte, Susana Díaz vive las negociaciones para su apoyo en la investidura, difícil por las condiciones del resto de partidos, si bien Díaz se muestra optimista. Por otra parte, Ángel Gabilondo, candidato a la Comunidad de Madrid, que ha comenzado a dar sus primeros pasos hacia la campaña presentando esta semana a los integrantes que irán en su lista. Y por último, esta semana Susana Díaz ha evitado dar su respaldo a Pedro Sánchez en el futuro proceso de primarias dentro del PSOE que determinará el candidato a la Presidencia del Gobierno, por lo que deja la puerta abierta a apoyar a otros candidatos.

El Partido Popular todavía no ha reaccionado frente a la debacle electoral sufrida en Andalucía, y algunos barones no solo piden autocrítica sino que van más allá, presionando a Mariano Rajoy para que tome medidas concretas para corregir errores, bien en su estrategia, bien en su equipo. Mientras tanto, Esperanza Aguirre continúa marcando su propia línea dentro del partido, tanto en las tertulias como con el fichaje del economista Daniel Lacalle, que no es afín a la política económica del Gobierno.

Negociaciones en la investidura de Susana Díaz. Álvaro Carvajal explica en El Mundo que Podemos ha tenido su primera disputa interna con un enfrentamiento entre la dirección nacional y la dirección andaluza en el que finalmente la primera ha rebajado sus exigencias para permitir la investidura de Susana Díaz. Antonio Jesús Mora opina en El País que los socialistas se muestran bastante optimistas en la investidura de Díaz, pese a las condiciones exigidas por el resto de los grupos y apelan a la «responsabilidad» para conseguir estabilidad. Antonio Rodríguez sostiene la misma tesis en ABC y destaca las declaraciones de la secretaria de Coordinación de Podemos, Ángela Ballester, al decir que no había «líneas rojas» en la negociación con el PSOE.

La estrategia del PP en las próximas elecciones autonómicas y municipales. Marisol Hernández revela en El Mundo que los candidatos autonómicos y municipales del PP de las elecciones de mayo apostarán por campañas personales y mensajes propios para intentar contrarrestar el desgaste de la marca y el escaso reconocimiento en la calle de la mejora de la situación económica. Isabel San Sebastián opina lo mismo en ABC, y dice que en las próximas elecciones municipales y autonómicas los candidatos del PP serán «de marca blanca», al apostar por sus propios nombres y balances de gestión, relegando a un segundo plano las siglas de un partido que ha dejado de sumar. Manuel Valiño explica en Voz Populi que gracias a las últimas medidas anunciadas por el ministro de Sanidad y Asuntos Sociales, Alfonso Alonso, el PP hace un guiño social y entra de lleno en la campaña del 24-M.