INFLUENCIA LEGÍTIMA

¿Hacia unas terceras elecciones?

La presión por formar gobierno versus la desafección ciudadana

Más de sietes meses, 220 días sin gobierno. Dos elecciones generales, dos sesiones de investidura fallidas, cuatro rondas de negociaciones con el Rey e innumerables dimes y diretes entre los partidos políticos después, seguimos igual que el 20 de diciembre.

La diferencia es que la presión sobre los responsables políticos desde todos los ángulos aumenta día a día. Desde nuestro país, se suceden las voces que piden a los diferentes partidos que alcancen un acuerdo que permita formar gobierno. Empresarios, políticos retirados, sindicatos y personalidades del mundo de la cultura coinciden en sus demandas de que el país necesita un gobierno. Los medios de comunicación se han sumado a las peticiones y sus editoriales van subiendo de tono progresivamente, dirigiendo sus críticas principalmente a Mariano Rajoy y a Pedro Sánchez. Si el editorial de El País del 3 de agosto tachaba a Sánchez de irresponsable, en el diario El Español cargaban contra Mariano Rajoy, al que acusaban de ser el causante del bloqueo. También la atención internacional está puesta en España: desde las primeras elecciones del 20 de diciembre, y con más insistencia si cabe tras el 26 de junio, la UE ha pedido a España que trabaje en la formación de un gobierno estable.

La realidad es que están en juego muchas cosas. La recuperación económica, que se prevé será del 2,9% este año, se ralentizará en 2017 con un crecimiento de 2,3%, según las últimas cifras aportadas por el Gobierno a finales del julio. Los organismos internacionales han alertado estos últimos meses del riesgo que entraña la inestabilidad política para el crecimiento económico y la llegada de inversores. El compromiso del déficit presupuestario con la UE, por mucho que España haya conseguido esquivar la multa, exige que el 15 de octubre nuestro país presente un plan para alcanzar los objetivos fijados por la Comisión Europea (la sanción no es automática, pese a lo que se dice, pero sí urge). Los presupuestos del año que viene tampoco pueden esperar y un Gobierno en funciones no puede aprobar el Proyecto de Ley de Presupuestos.

En el plano político, los retos también son importantes. Los desafíos al Ejecutivo se suceden desde los partidarios de la independencia catalana, aprovechando la falta de gobierno. No ayuda a esta cuestión el Brexit y el posible debate que se abrirá con Escocia, país que ya ha anunciado que probablemente celebrará un segundo referéndum de secesión, para quedarse en la UE (cuestión distinta es que legalmente pueda). Retos, en definitiva, que superan las competencias y la capacidad de un gobierno en funciones.

Sin embargo, esta sensación de urgencia parece no alcanzar al ciudadano. Bien es cierto que una gran mayoría (89%) consideraba en julio que era preferible que los partidos alcanzaran un acuerdo para formar gobierno, según el sondeo de Metroscopia para el El País, y que la mayoría consideraba preferible que el PSOE se abstuviera frente al escenario de unas terceras elecciones.

Con todo y con eso, los ciudadanos no parecen estar particularmente preocupados por la situación. Si bien al inicio de la campaña electoral del 26J un 80% consideraba la situación política mala o muy mala, la falta de gobierno no estaba entre sus principales preocupaciones. El barómetro que publicó el CIS correspondiente al mes de junio mostraba que los principales problemas del país, a ojos de los españoles, son el paro, la corrupción y el fraude, seguido de los asuntos de índole económica, y solo en quinto lugar los políticos, los partidos y la política. Según El País, que recoge los datos del CIS, la falta de gobierno es una preocupación decreciente entre los ciudadanos: si en abril preocupaba al 7,1%, bajó al 5,2% en mayo y el último barómetro del CIS lo sitúa en el 4,8%.

Tampoco está claro cómo reaccionarían los ciudadanos de ser llamados a las urnas por tercera vez en menos de un año. En diciembre de 2015, la participación electoral fue del 73,03%, subiendo cuatro puntos sobre la de 2011. Seis meses después, descendió por debajo del 70% (69,79%) para las elecciones de junio. Si hubiera unas terceras elecciones, es probable que la participación descendiera aún más y que el voto a los partidos emergentes se resintiera.

En definitiva, y por resumir, los españoles no ven con buenos ojos la situación política, están a favor de pactar y quieren un gobierno ya, pero no es un asunto que les preocupe mucho. En otras palabras, desafección. Una desafección que se traduce en una falta de confianza en los políticos total: según la encuesta social europea de 2014, los españoles solo confían en los políticos un 1,9 de 10 (donde 0 es no confío y 10 confío plenamente). Una cifra que muestra una desconfianza mayor que en 2011, cuando a pesar de estar en medio de la crisis económica, el nivel de confianza era del 2,7.

¿Dónde quedó la indignación ciudadana que cristalizó hace 5 años en el 15-M? ¿Qué ha sido de todos esos ciudadanos que salieron a la calle porque querían participar activamente en la vida política y no se sentían representados por los partidos tradicionales? Aunque muchos de los votos de esos manifestantes y de otros españoles hartos con los viejos partidos han ido a parar fundamentalmente a Podemos y a Ciudadanos, tampoco los partidos emergentes están exentos de críticas. Les reprochan, entre otras cosas, falta de democracia interna, poca transparencia, sueldos muy altos de sus dirigentes, o casos de corrupción entre sus miembros. Como si de partidos tradicionales se tratara.

Es curioso que la recuperación económica parece no haber servido para reconciliar a los ciudadanos con sus dirigentes, sino más bien al contrario. El diario Cinco Días lo resumía diferenciando entre la España en funciones, que se muestra incapaz de alcanzar un acuerdo que nos saque del impasse y que permita acometer las reformas necesarias y la España que funciona (las empresas, los trabajadores, los ciudadanos), que frente al inmovilismo de la otra sigue trabajando, haciendo que la economía crezca y que los niveles de paro hayan disminuido en julio en proporciones no vistas desde 1997.

¿Qué hacer contra la desafección? ¿Cómo involucrar de nuevo a los ciudadanos? En la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital apuesta por la transparencia en las gestiones y trabajo de la institución, y por impulsar un nuevo registro de lobbies que aprobó el Pleno municipal el 27 de julio. También se ha promovido un proyecto de participación ciudadana por el cual las iniciativas que cuenten con el apoyo del 1% de los vecinos empadronados en Madrid, se someterá a análisis y consideración vinculantes.

Estas iniciativas, sin duda loables y que ojalá contribuyan a que los ciudadanos recobren el interés por la política y no renieguen de sus representantes políticos, son insuficientes. Los españoles han hablado claro en las urnas y los políticos han hecho oídos sordos del mandato recibido. Unas terceras solo empeorarán el descontento político y pueden poner en cuestión la legitimidad democrática.

Elecciones Generales #26J

Claves para entender los resultados

 

Voter turnout in the elections has been over 69%, more than 3 points lower than in December 2015.

The Popular Party (PP) wins the elections with 137 seats (more than 33% of the votes), rising from 123 with regards to the last elections.

The Socialist Party (PSOE) remains the second political force with 85 seats (over 22% of the votes), despite of what the polls were forecasting, but loses 5 seats in comparison with 2015.

UNIDOS PODEMOS, the coalition of PODEMOS with United Left, along with other regional lists, obtains 71 seats (with 21% of the votes). It is the same result they had separately last December, but the parties have lost over a million votes.

Ciudadanos stays as the fourth political force with 32 seats (13% of the votes), but loses 8 seats compared to the 2015 elections.

The sum of PP and Ciudadanos is 169 seats (6 more than in 2015), whereas the sum of PSOE and UNIDOS PODEMOS decreases to 156 (5 less than in 2015), being 176 seats the overall majority.

Small nationalist parties will be key for the formation of a government. All of them sum a total of 25 seats.

The Popular Party maintains its absolute majority in the Senate.

The constituent sessions of the Congress and the Senate will take place on July 19th. The following weeks will be of intense political negotiation.

Elecciones Infografía

Fechas ante unas nuevas Elecciones Generales #26J

El 2 de marzo empiezan a correr los tiempos constitucionales

Y si hay nuevas elecciones… ¿Cuál sería el calendario? El pasado miércoles 2 de marzo tuvo lugar la primera votación de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno. Al margen de las consideraciones políticas, esa fecha supone el punto de partida para que comiencen a correr los tiempos constitucionales y, en su caso, electorales.

Esa fecha conlleva en primer lugar la determinación de la fecha límite para que se pueda investir al Presidente del Gobierno. En virtud de lo previsto en el artículo 99.5 de la Constitución, si el lunes 2 de mayo el Congreso de los Diputados no ha otorgado su confianza a ningún candidato, el Rey disolverá ambas Cámaras (sí, el Senado también) y convocará nuevas elecciones. A diferencia de los decretos de convocatoria de las elecciones tradicionales, que van acompañados del refrendo del Presidente del Gobierno, en este caso, en virtud de la citada disposición constitucional, iría con el refrendo del Presidente del Congreso.

La publicación de la convocatoria tendrá lugar el martes 3 de mayo y a partir de ahí entran en aplicación las previsiones de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral (LOREG). En virtud de la misma, las nuevas candidaturas que se presenten a ambas Cámaras deberán presentarse entre el 18 y el 23 de mayo (art. 45 LOREG) y se publicarán en el Boletín Oficial del Estado el 25 de mayo (art. 47 LOREG).

Lógicamente España volverá a vivir una campaña electoral, es decir, el conjunto de actividades licitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios. Desde el punto de vista temporal, la campaña tendrá lugar entre las cero horas del viernes 10 de junio y las veinticuatro horas del viernes 24 de junio (art. 51 LOREG).

Sí, también contaremos con un más que previsible aluvión de encuestas electorales, aunque estas podrán hacerse públicas solamente hasta el lunes 20 de junio (art. 69 LOREG). A partir de ese momento solamente podremos disponer de las encuestas que nos faciliten los medios de comunicación…desde Andorra.

Llegará el día que la legislación nos regala para que pensemos nuestro voto: la jornada de reflexión, que tendrá lugar el sábado 25 de junio y entre las 9 y las 20 horas del domingo 26 de junio, tendrá lugar una nueva votación.

Así, el día 19 de julio de 2016 tendrán lugar a las 10 de la mañana las sesiones constitutivas del Congreso de los Diputados y del Senado. En esas sesiones se elegirán a los miembros de las Mesas de ambas cámaras, incluyendo sus respectivos presidentes.

Posteriormente tendrá lugar la ronda de consultas de S.M. El Rey con los representantes de los diferentes Grupos Políticos y, en su caso, investidura del nuevo Presidente del Gobierno.

Fechas ante unas posibles elecciones