INFLUENCIA LEGÍTIMA

Hablemos de desigualdad

Ethic celebra su 5º Aniversario

 

Hablemos de desigualdad

Elena Herrero-Beaumont, Consejera Editorial de Ethic y Socia de Vinces, modera el debate sobre el déficit de igualdad desde un punto de vista ético, económico, filosófico y educacional.


Ethic

Emilio Ontiveros, Adela Cortina, Ignacio Torreblanca y José Antonio Marina exponen sus puntos de vista sobre la problemática más actual.

Ethic celebra su quinto aniversario debatiendo sobre un tema clave: el déficit de igualdad desde un punto de vista ético, económico, filosófico y educacional. José Antonio Marina, Emilio Ontiveros, Adela Cortina y José Ignacio Torreblanca analizaron la problemática más actual en el debate organizado por esta revista.

En estos cinco años, Ethic ha contado muchas cosas. Pero hay un tema troncal que sobrevuela, cuando no incide en profundidad, en cada uno de sus artículos, reportajes, entrevistas y columnas de opinión: la igualdad de oportunidades. No como un hecho -tristemente-, sino como un objetivo, necesario, a alcanzar. Esta es la línea editorial que define a la revista. El camino hacia un mundo sostenible pasa, necesariamente, por desterrar desigualdades.

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5º Aniversario de Ethic

30/11/2016

Ethic

V Aniversario de Ethic

Como colaboradores de la revista Ethic, donde nuestra socia Elena Herrero-Beaumont es consejera editorial, os invitamos a su 5º aniversario



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El sector agroalimentario ante la fragmentación política

Proactividad necesaria

El escenario político que vive España no tiene precedentes. Las dos principales características del momento son la presencia de nuevos actores políticos a nivel nacional –particularmente Podemos y sus confluencias, y Ciudadanos–  y los resultados electorales obtenidos por los dos principales partidos, Partido Popular y Partido Socialista. Este nuevo escenario nos ha llevado a que por primera vez en la historia nos encontremos ante una disolución automática de las Cortes Generales por falta de investidura de un candidato a la Presidencia el Gobierno, con la consiguiente repetición de las elecciones generales el próximo 26 de junio.

Para cualquier ámbito de actividad económica esta realidad tiene consecuencias, pero para el sector agroalimentario el impacto puede ser todavía mayor por dos motivos: está afectado por todas las instancias competenciales (desde Bruselas, donde la maquinaria sigue funcionando, hasta el más pequeño de los municipios); y tiene una enorme transversalidad, tanto personal (desde el agricultor hasta las grandes cadenas de distribución), como material (desde la autorización de productos fitosanitarios hasta la fijación de los horarios comerciales).

El primer dato del impacto de dicha fragmentación en el sector es la gran apuesta de los nuevos partidos por el mismo –al menos formalmente–  como evidencia el espacio que le dedican en los programas electorales. Sin entrar en el fondo de la materia, tanto Ciudadanos como Podemos han recogido diversas medidas enfocadas al sector, más allá incluso que el espacio dedicado por los denominados partidos tradicionales. Aunque sea un dato frío, el hecho de que Podemos dedique casi un 10% de las medidas en su programa al sector es significativo. En el caso de Ciudadanos, casi el 7,5% de su programa estuvo destinado a propuestas agroalimentarias. Uno de los motivos que puede explicar esta apuesta, al menos programática, por el sector, puede venir dado por la debilidad o falta de presencia de estos partidos emergentes en el mundo rural, ámbito natural del sector agroalimentario. Una circunstancia que estratégicamente querrán cambiar. Los resultados electorales del pasado mes de diciembre son un buen botón de muestra: el bipartidismo alcanzó en los grandes núcleos urbanos un promedio de voto del 50,1%; llegando sin embargo hasta el 62% en los municipios menos poblados.

Vayamos a la política en estado puro, la que mueven los partidos políticos. ¿Está constituyendo el sector agroalimentario un vector de los acuerdos de investidura? Repasando algunos de ellos como los de Madrid, Andalucía o Aragón, observamos que las referencias al sector son inexistentes ¿Y en los pactos de gobierno? A nivel nacional, el denominado Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso suscrito entre el PSOE y Ciudadanos apenas contemplaba de manera directa un conjunto de párrafos enfocados al sector. Su mera inclusión merece una valoración positiva, al margen de consideraciones de fondo, pero también es un reflejo de que no es una materia troncal.

Es la hora de gestionar la complejidad política desde un sector ya de por sí complicado y con denominadores comunes no siempre fácilmente identificables.

Desafortunadamente, ya ha pasado el momento inicial de influir en los programas electorales. Da igual a estos efectos que volvamos a las urnas. Pero nunca es tarde para trasladar las propuestas, para conocer a los interlocutores y para evaluar su conocimiento de la realidad agroalimentaria.

Ello nos permitirá gestionar mejor este fenómeno de la fragmentación dentro de los partidos. Se está derivando en formas de actuar y en formas de decidir que deben ocupar al sector. Hay un aumento en el número de agentes políticos, una mayor falta de predictibilidad en las decisiones públicas, y una dificultad en el manejo adecuado de los tiempos. A ello se añade que la ausencia de mayorías absolutas refuerza también el poder de los partidos pequeños en todos los ámbitos de gobierno. Habrá que inventar un término nuevo porque ya no es válido ni siquiera el de “geometría variable”.

En el plano institucional, el eje se desplaza: del Gobierno al Parlamento. Ya no basta con mirar las líneas de actuación o las declaraciones del consejero del ramo o del director general. El Parlamento se ve reforzado. Los debates de la comisión de agricultura del parlamento correspondiente adquieren relevancia para detectar riesgos, observar oportunidades, descubrir posicionamientos, alinear intereses y, también, tomar decisiones. El sector agroalimentario, en toda su cadena, sin perder el plano gubernamental, tiene que estar más presente que nunca en la institución parlamentaria y tiene que conocer lo que allí se hace: de la mera regulación a la pura política.

Desde un punto de vista de estrategia política, la actitud proactiva ha de estar en el ADN de todas las organizaciones. La anticipación da oportunidades de éxito o de mitigación de riesgos. No valen los lamentos. El sector agroalimentario no puede esperar a verse arrastrado por las decisiones, por mucho que estas “se vean venir”. En este sentido existen campos de trabajo necesarios.

En lo social, el mundo digital es un ámbito prioritario de actuación. La conectividad con la sociedad una exigencia. El sector agroalimentario necesita ganar legitimidad social y, lo que es más relevante, debe proyectarla frente al decisor público. Discursos de gran calado social vinculados a la nutrición o a la sostenibilidad medioambiental, de los que algunos han hecho bandera aprovechando el paraguas que les otorgan los nuevos actores políticos, exigen de respuestas sólidas por parte de las organizaciones del sector.

Ya no vale el esquema clásico de representación de los intereses. Todos los actores del sector han de aunar esfuerzos para poner de manifiesto su contribución al tejido económico y su impacto económico y social. Y han de hacerlo de manera eficaz y eficiente. Complejidad, novedad, fragmentación y ocurrencia, se contrarrestan con objetivos claros, estrategia adecuada, presencia institucional y legitimidad social.

Este artículo también ha sido publicado el 17/07 en la revista de alimentación de El Economista; puede consultar el artículo aquí.

 

Desayuno Ejecutivo – Turista y Ciudadano

Hacia una política turística sostenible

La sociedad civil se está activando gracias a las nuevas tecnologías. Un claro ejemplo de este fenómeno es la situación que viven algunas ciudades ante la gran afluencia de turistas, hecho que genera retos importantes a la hora de conciliar la política turística con los intereses de los ciudadanos.

Barcelona es el exponente español más claro. Con más de un millón y medio de habitantes, el año pasado superó su record de visitantes llegando a los más de ocho millones, lo que supone un crecimiento del 5,4 por ciento con respecto al año anterior. Esta cifra, lejos de ser considerada como un éxito, no hace más que acrecentar el debate sobre la sostenibilidad del modelo turístico de la ciudad. La alcaldesa Ada Colau ha decidido controlar el auge de viajeros a través del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), que se aprobó el pasado marzo e incluye medidas restrictivas para el establecimiento de nuevos alojamientos turísticos. :

Pero Barcelona no es la única ciudad que se enfrenta a este fenómeno, ya que en los últimos años ha proliferado un tipo de turismo muy enfocado a los jóvenes europeos que ven España como un destino de fiesta; de hecho se habla ya de “el mapa del turismo de borrachera en España” donde ciudades como Gandía (Valencia) o Magaluf (Mallorca) sufren a este tipo de visitantes.

En ambos casos los ciudadanos se han movilizado para pedir un mayor control de la policía en las fiestas nocturnas, unos mejores servicios de limpieza –que se ven desbordados por los niveles de suciedad que la noche deja a su paso– o medidas contra las empresas que favorecen este tipo de turismo. En línea con estas demandas, algunas formaciones políticas en territorios cono Baleares, Canarias o Valencia han empezado a plantear iniciativas parlamentarias sobre la posibilidad de limitar u ordenar mejor la llegada de turistas.

España también atrae otros tipos de turismo de mayo calidad, entre ellos el denominado “turismo de compras”, cuyo máximo exponente es el turista chino que de media gasta 1.000 Euros€ en sus visitas. Como ejemplo, la semana pasada un empresario chino fletó un avión para 2.500 empleados que según Tiens, la empresa que ha regalado este viaje a España, dejará un total de siete millones de euros.

Estamos por tanto ante una nueva era del turismo en la que se busca la convivencia entre el ciudadano y el turista, y en el que las Administraciones Públicas intentan abordar políticas de turismo sostenible que, en ocasiones, no convencen al sector. No debemos olvidar que el turismo aporta a la economía española 124.000 millones de euros, y las previsiones para este año siguen siendo de crecimiento de la actividad.

Desde Vinces, queremos conocer la opinión de todos los representantes del sector turístico para poder, juntos, impulsar estas políticas sostenibles donde tanto sociedad civil como empresarios y administraciones encuentren el equilibrio perfecto. Por ello, organizamos con las principales empresas del sector un Grupo de Trabajo que tendrá lugar el 23 de mayo donde trataremos de dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo pueden las empresas gestionar las medidas restrictivas del turismo planteadas en algunas comunidades autónomas?
  • ¿Qué estrategias deberían llevar a cabo las empresas para integrar mejor la experiencia de los turistas y la percepción ciudadana?
  • ¿Qué políticas públicas (ej. horarios comerciales, licencias, empleo, etc.) están afectando a la relación entre turista y ciudadano?

Si eres responsable de Relaciones Institucionales o de Comunicación de una empresa relacionada con el sector turístico, ¡apúntate!

El departamento de Public Affairs & Market Access en el lanzamiento de un medicamento

Los elementos que definen la trazabilidad entre Public Affairs/Market Access y el lanzamiento de un medicamento.

En el sector farmacéutico vivimos unos momentos apasionantes de cambio para aquellos que dentro de las compañías ostentan las funciones de public affairs, government affairs o market access. Consideramos que hay tres aceleradores de este cambio:

  1. Gobierno central y Comunidades Autónomas están convencidos de que la prestación sanitaria es un eje básico del bienestar de la sociedad, pero al mismo tiempo se mueven sus cimientos para hacerlo sostenible económicamente. Y a veces -sin mirar más allá de la legislatura de Gobierno- se adoptan soluciones de corto plazo que pasan por el recorte de los precios del medicamento.
  2. La industria carece de legitimidad social, entendida como la correspondencia entre sus intereses privados y el interés general, y el reconocimiento de la sociedad de esta correspondencia. En el caso del lanzamiento de un medicamento podríamos decir que este interés general se traduce en las garantías de calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos, así como en la transparencia y objetividad de las decisiones de aprobación (financiación y precios, etc.). Hay voces que consideran que se están realizando presiones desproporcionadas a las instituciones públicas, y esto afecta gravemente a la capacidad legítima y necesaria de interlocución con lo público.
  3. En el management de las compañías farmacéuticas no están siempre bien definidas las funciones de public affairs, government affairs o market access; y las Unidades de Negocio, el departamento de marketing o el mismo CEO no conocen o no perciben el retorno de la actividad.

Ante esta realidad, se observa que el nuevo management de las compañías farmacéuticas está empoderando  a los departamentos responsables de la relación con los responsables políticos y funcionarios públicos y con los stakeholders sociales. Ahora bien, sólo dota de personal y recursos cuando se ve una trazabilidad clara entre la actividad de estos departamentos y los objetivos de negocio de la empresa. Esto supone que necesariamente podamos responder a ciertas preguntas: ¿Por qué tenemos que destinar recursos a la relación con los políticos? ¿Por qué puede ayudar a market access el acuerdo de colaboración con un Think Tank? ¿Cómo cierra public affairs un acuerdo de colaboración basado en resultados?

En los próximos días, con un grupo de expertos, queremos profundizar en la trazabilidad de las acciones de public affairs y el lanzamiento de un medicamento y determinar qué elementos definen esta relación. Estamos seguros de que esta nueva reflexión servirá a la comunidad de public affairs y market access del sector farmacéutico.

Os seguiremos contando…


 

Si usted es el responsable del departamento de Public Affairs en una organización del sector farmacéutico y desea participar en este desayuno ejecutivo que tendrá lugar el próximo 12 de abril, háganos llegar sus datos a través de este formulario.