INFLUENCIA LEGÍTIMA

Prensa económica anglosajona y mercados como grupos de presión

Dinámica entre el poder político, los medios de comunicación y los mercados

Este trabajo pretende hacer una primera aproximación a la dinámica existente entre el poder político local, el poder de la prensa económica anglosajona y el poder de los mercados financieros internacionales. Más concretamente, pretende analizar el grado de influencia de la prensa económica anglosajona y los mercados financieros internacionales en la toma de decisiones del poder local.

Me gustaría enfatizar en la introducción que no abordo este trabajo con una idea preconcebida de cuál debería ser el papel de los mercados, o el de los editores de una cabecera como la del Financial Times; tampoco pretendo aquí calificar la acción concreta del gobierno español. Mi único propósito por el momento es analizar esta dinámica con el objetivo de llegar a unas conclusiones preliminares.

Y el foco de ese análisis lo pongo en la segunda legislatura de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Bajo este periodo político, que comienza en marzo de 2008, los mercados financieros internacionales y la prensa económica anglosajona comenzaron a cuestionar la sostenibilidad de la economía española, que, junto con la de Grecia, Portugal e Italia, se enfrentaba (y se enfrenta aún) a una crisis de deuda soberana desconocida en el mundo desarrollado.

Después de casi dos años de interacción entre mercados, prensa y gobierno, en mayo de 2010 parece que ganaron la batalla los dos poderes internacionales. Fue entonces cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero se vio obligado a tomar un conjunto de medidas muy en contra de su voluntad (y supervivencia) política.

En este contexto, llama la atención el creciente protagonismo que adquirió la prensa económica anglosajona en nuestro país. Los relatos y narrativas que Reuters, El Financial Times, el Wall Street Journal y el Economist publicaron sobre España durante ese periodo de tiempo provocaron constantes reacciones en la prensa local y en el gobierno de Rodríguez Zapatero.

La conclusión es que éstos, junto con los mercados, se convirtieron en auténticos grupos de presión foráneos, con una gran capacidad de influencia en la toma de decisiones del ejecutivo español.